Zurich, 14 de julio de 1916.
Dadá es la vida sin zapatillas ni paralelo…severa necesidad sin disciplina ni moralidad y escupimos en la humanidad.
Manifiesto dadá de 1918
Estoy escribiendo un manifiesto y no quiero decir nada, pero digo ciertas cosas, como también estoy en contra de los principios.
Escribo este manifiesto para mostrar que se puede realizar a un tiempo acciones opuestas en una sola espiración: estoy en contra de la acción; a favor de la contracción continua, también de la afirmación, no estoy en contra ni a favor y no lo explico; porque detesto el sentido común… hay una literatura que no llega a la masa voraz. Obra de creadores procedente de una verdadera necesidad del autor, y para él. Conciencia de un supremo egoísmo donde se ajan las leyes…todas las páginas deben explotar, ya sea con lo profundamente serio y pesado, el torbellino, el vértigo, lo nuevo, lo eterno, el engaño abrumador, con entusiasmo por los principios o el estilo tipográfico. Por un lado, un mundo tambaleante y huidizo, prometido en un matrimonio con las campanillas de la gama infernal; por otro, seres nuevos…
¡Sí! ¡Sí señor antipirina!
Dadá es la vida sin zapatillas ni paralelo…severa necesidad sin disciplina ni moralidad y escupimos en la humanidad.
Manifiesto dadá de 1918
Estoy escribiendo un manifiesto y no quiero decir nada, pero digo ciertas cosas, como también estoy en contra de los principios.
Escribo este manifiesto para mostrar que se puede realizar a un tiempo acciones opuestas en una sola espiración: estoy en contra de la acción; a favor de la contracción continua, también de la afirmación, no estoy en contra ni a favor y no lo explico; porque detesto el sentido común… hay una literatura que no llega a la masa voraz. Obra de creadores procedente de una verdadera necesidad del autor, y para él. Conciencia de un supremo egoísmo donde se ajan las leyes…todas las páginas deben explotar, ya sea con lo profundamente serio y pesado, el torbellino, el vértigo, lo nuevo, lo eterno, el engaño abrumador, con entusiasmo por los principios o el estilo tipográfico. Por un lado, un mundo tambaleante y huidizo, prometido en un matrimonio con las campanillas de la gama infernal; por otro, seres nuevos…
¡Sí! ¡Sí señor antipirina!