16 abr 2011

Creemos significativa, aunque no conmovedora



                                                                                               
                          & 


Claro, claramente que a medias partiendo desde: entonces no quieres decirme que te pasa, dime, entonces no quieres que 
te ayude. Mira realmente lo fresco de la cobertura, del amor, de llorar borracho no es más que eso , tú estás en tu cama y yo en la mía habidos de amor, sedientos cómo la  señora que vimos antes en el bar, ella sabía no podía no faltar en esto, esa imagen que siempre recordé de veces anteriores de otras existencias -sí- aquello del plato genérico de bar-restaurante con esa sopa servida tan amarilla y el ruido de la sopa con la boca y todo eso la peluca que tal y ella al fondo del bar bebiendo aquella sopa. Sabes Ana que te quiero y te adoro lo cual no significa que no me gustes, lo sabes ciertamente pero claro después de todo aquella chica del bar escandinavo... me hubiese gustado revolverme con ella no tanto por su físico sino más bien por eso por revolverme con ella como si tuviéramos aceite entre los dos y ella contándome el porqué de su corta vida pero claro ahí me daría cuenta que te amo; no en realidad amo los momentos contigo . Si creo que es eso, te amo cuando estoy contigo pero cuando no lo estoy no te amo.  Ahora se cosas, ahora y antes. Cierto que ayer fuimos el uno con el otro dulces, groseramente dulces no a pesar de eso no deje de mirarte las tetas no muy a mi pesar toque algo tus manos, la mancuerda, que eso, que en fin que siempre es eso contigo. Me gusta tu gesto de sorpresa y me gusta y me fascina ese punto de sentir igual. No tengo más que decir. Pasemos por alto que ahora no estoy contigo y no puedo amarte.  Nomenclatura. Sabes, creo que volveré al bar y le preguntare educadamente a la camarera que si quiere revolcarse conmigo. Es escandinava ¿y Yo? Y yo soy latino; ya sabes un toro empalmado por el turismo metiéndome billetes por todo mi cuerpo bailando como una furcia para que me veas, Ana.

Al final siempre lo evito, evito el tema. No te quiero y te lo quiero decir con amor, tu no me has preguntado eso pero se,  es el volumen de la música y aquella tranquilidad tan tuya que persigo, me gustaría morir contigo con la jeringuilla y el chute, si, hablo de eso de esa pareja de yonkis. Seriamos tan felices dentro de ese mundo, yo no te pegaría, yo no. Robaríamos juntos, dormiríamos juntos en colchones raros a sabiendas de lo que los otros dirían de nuestro ser pasado cadavérico. Pero qué coño en ese sentido si eres mía y te quiero aun no sé si te gusta esas cosas pero joder me gusta tu vida, me gusta y encajo bien: tu media buena, decente con un pelín de tragicomedia y yo eso lo otro, el marido que exteriormente es lo peor, ellos dirán: ella es buena y una gran mujer pero su marido es un mierda y tu y yo haciéndonos los sordos. Joder Ana por eso creo en ti, seriamos perfectos.  Luego están las imágenes de Fran con el mechero pegado al ojo mostrándonos sus pequeñas pupilas de yonki, Ana amor.  Creo que deberíamos infantilmente y estúpidamente y gratuitamente entregarnos a una vida juntos de la mano y dedicarnos a ello con furor, hablo del tic tac del reloj de cocina y del café viviendo juntos en casa con el sonido del reloj por la mañana tan mortal y dañino pero. Lo cierto es que quiero revolcarme con la chica del bar, ella tal vez quiera. Eso nos une el saber que no. ¿Ayer te bese?
Joder Ana quiero entregarme contigo a una vida muy concreta llena de fracaso y mal olor de sonrisas y sicólogos pero porque quiero eso tan sólo contigo, es eso. Yo suelo hablar de cosas pero contigo quiero esa vida rara, mal oliente, quiero sufrir de antemano.  Y ahora que tú te mueres como todo eso del cadáver y el sujetador tú desnuda muerta y fea y yo lavándote  con tú champú hablo desde fantasía. Ana, descansa en paz. 

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