31 dic. 2009

Opera ovípara



Sí, eso es: hará chamba entre gemidos eléctricos chupando esas blancas tetas de pezones sonrosados, encendidos. Tan fácil, tan fecundo, tan sabroso, tan tara ta tan.


Donde el cielo es el único limite mi queridísima Fany, una pregunta ¿como bailarías esta canción?...


Me noto en caliente en plan macumba sexual, y tú lo sabes Fany. Mosquita muerta en tormento Stop, lo bordas.

Los barcos dentro de botellas, siempre se me han presentado como una imagen emblemática, impregnada de simbología. No se trata solo de una ingeniosa artesanía, es tal la fuerza que invoca en mí esa imagen que se me asemeja a una extraña ecuación con la cual el todo se ve reducido a una escala más pequeña, más descifrable, en donde se puede ver claro el lugar que ocupa cada cosa en relación al infinito.

Cosmogonía de la vida und simbología.

Un día sin venir a cuento, Fany, me agasajo con una de las grandes visiones de mi vida. ¿Cuál dirías que ha sido una de las grandes visiones de tu vida querido lector? Al llegar a mi casa y irme a desvestir al dormitorio me la encontré desnuda en la cama. Por supuesto no era la primera vez que la veía de ese modo y trate tal perspectiva de forma muy básica. Lo interprete como una cachondada, un, “buenas tardes” subido de tono, lo cual me parecía de altos vuelos para una tarde que se me presentaba vacía. La Fany al ver mi mirada lasciva y mis movimientos hacia ella, previo palabreo de tipo guarro me corto en seco, con tono dominante, diciéndome que me sentara en la silla que estaba delante de la cama y que me limitara a mirar. La silla a la cual se refería había pasado totalmente desapercibida hasta entonces, pues mis ojos estaban metidos en la desnudez de Fany.
Sentado en el trono como lo estaba, se representaba delante de mí una función que tenía como sustento a una chica desnuda sobre una cama con sabanas blancas. Ella abría las piernas como lo hacen las madres al traer niños al mundo, las manos se trincaban fuertemente a las sabanas, arrugándolas como si se tratara de patas de gallo. En esa posición el coño se dividía simétricamente, del clítoris emergía una línea divisoria imaginaría que pasaba por la mitad del ombligo, seguía subiendo pasando entre los pechos y ascendiendo por la barbilla de paso por la mitad de los labios, de la nariz y la frente hasta fusionarse con el ecuador.
En el segundo acto y central comenzó con unos ejercicios respiratorios cuya música estaba compuesta de gemidos y jadeos de arranque, de un inspirar y exhalar. A la sonoridad de los jadeos se le sumo la visualidad infinita de dos espejos enfrentados, uno situado encima del cabecero de la cama y el segundo situado al otro lado de la pared.
Del coño comenzó a salir algo blanco, ovoide. Pensé en un huevo, pero claro, de ese tamaño no podía ser. Poco a poco y de una forma un tanto dolorosa (¡mil placeres no valen un tormento…!) fue aflorando una bola enorme del coño. Continente fany se batía por el sufrimiento de traer al mundo tan pantagruélico huevo. Se trataba como había pensado en primera instancia de un huevo, pero no se trataba de un diminuto huevo de gallina si no digiérase ave corredora por el tamaño. Ahí estaba yo sentado, viendo como surgía la vida, desgarrando ese lindo y hermoso coño. Era diletantemente una gran visión que aglutina tantas cosas: el amor total, la vesícula natatoria, Adán y Eva, lo erótico festivo, la tortilla, a Guillermo Tell, los record guines, a la piedra filosofal, al átomo, etc. Que clase de heroína se encontraba detrás de este magnifico rito o el como lo había conseguido y muchas más preguntas estaban lejos de querer ser resueltas pues mi fascinación por el propio momento solo me dejaba admirar la cautivadora belleza del instante, 0,07 milésimas por segundo. Preguntas las que fueran no tenían cabida aquí y ahora, dentro de la ovípara visión del mundo, la opera suprema del huevo saliente, envidia de unos cuantos Salvadores Dalís.

Para cuando el huevo salio por completo el rostro de Fany dibujo una leve sonrisa y con gran parsimonia sus parpados se fueron cerrando dando paso al descanso de cada uno de los músculos de su cuerpo. Al contemplar el conjunto de la estampa: ella en la cama desnuda toda dormidita por el esfuerzo, el enorme huevo manchado con unas leves manchas de sangre dándole color y contraste, reposando en las cercanías del coño, el reflejo en los espejos tan claros y repetitivos, tan claro todo, como vidriosas las lagrimas que caían por mis ojos.

La fuerza que se quiebra; « El pájaro rompe el cascarón. El cascaron es el mundo. Quien quiera nacer tiene que destruir el mundo. El pájaro vuela hacia Dios. El dios se llama Abraxas. »  ** Demian.

La fuerza que se quiebra II o el gallo se va de casa.
Seque con esmero las últimas lágrimas de mi cara, después procedí a lavarme la cara con fría agua tonificante y puse la cafetera debajo del fuego. Mientras el café se hacia prepare una pequeña maleta de viaje con apenas tres mudas y una buena chaqueta. De este modo y con todos los ahorros en la maleta sucede que la inclinación de nuestro espíritu a la farsa toma por una miserable salida ingeniosa. Ingeniosa remembranza cargado de ventura, del saber del viaje, de una excusa como otra, de la inminente partida de bajar a por tabaco para ya no volver; porque mi queridísima Fany del huevo bastardo se pasa así al huevo del mundo, símbolo cósmico que se encuentra encerrado en las botellas con mensajes a la deriva por los mares del sur o sencillamente la estampida de un gallina que cree leer en los pozos del café un buen best-seller.
John Table.

24 dic. 2009

Rainer María Rilke, cartas a un joven poeta.


París, 17 de febrero de 1903

Distinguido señor mío:

Su carta me ha alcanzado hace sólo pocos días. Quiero darle las gracias por su grande y afectuosa confianza. Apenas puedo hacer otra cosa; no puedo entrar en lo que son estos versos, porque estoy demasiado lejos de toda intención crítica. No hay cosa con la que pueda tocarse tan escasamente una obra de arte como con palabras críticas: siempre se va a parar así a malentendidos más o menos bélicos. Las cosas no son todas tan palpables y decibles como nos querrían hacer creer casi siempre; la mayor parte de los hechos son indecibles, se cumplen en un ámbito que nunca ha hollado una palabra; y lo más indecible de todo son las obras de arte, realidades misteriosas, cuya existencia perdura junto a la nuestra, que desaparece.


Adelante esta advertencia, solo puedo decirle, además que sus versos no tienen una manera de ser propia pero sí son callados y escondidos arranques hacia lo personal. Con máxima claridad lo percibo esto en la última poesía, Mi alma. Ahí, algo propio quiere llegar a ser palabra y melodía. Y en la hermosa poesía a Leopardi crece quizá una especie de parentesco con aquel gran solitario. A pesar de eso, estos poemas todavía no son nada por sí mismos, nada independientes ni aun el último y el dedicado a Leopardi. La ama carta que usted acompaña no deja de explicarme algunos defectos que noté en la lectura de sus versos, sin poder darle su nombre propio. Pregunta usted si sus versos son buenos. Me lo pregunta a mí. Antes ha preguntado a otros. Los envía usted a revistas. Los compara con otros poemas, y se intranquiliza cuando ciertas redacciones rechazan sus intentos. Ahora bien (puesto que usted me ha permitido aconsejarle), le ruego que abandone todo eso. Mire usted hacia fuera, y eso, sobre todo, no debería hacerlo ahora. Nadie puede aconsejarle ni ayudarle, nadie. Hay sólo un único medio. Entre en usted. Examine ese fundamento que usted llama escribir; ponga a prueba de su corazón; reconozca si se moriría usted sí se le privara de escribir. Esto, sobre todo: pregúntese en la hora más silenciosa de su noche: ¿debo escribir? Excave en sí mismo, en busca de una respuesta profunda. Y si ésta hubiera de ser asentimiento, si hubiera usted de enfrentarse a esta grave pregunta con un enérgico y sencillo debo, entonces construya su vida según esa necesidad: su vida, entrando hasta su hora más indiferente y pequeña, debe ser un signo y aun testimonio de ese impulso. Entonces, aproxímese a la naturaleza. Entonces, intente, como el primer hombre, decir lo que ve y lo que experimenta y ama y pierde. No escriba poesías de amor; apártese ante todo de esas formas que son demasiado corrientes y habituales: son las más difíciles, porque hace falta una gran fuerza madura para dar algo propio donde se establecen en la multitud tradiciones buenas y, en parte, brillantes. Por eso, salvase de los temas generales y vuélvase a los que le ofrece su propia vida cotidiana, describa sus melancolías y deseos los pensamientos fugaces y la fe en alguna belleza; descríbalo todo con sinceridad interior, tranquilo, humilde, y use, para expresarlo, las cosas de su ambiente, las imágenes de su sueños y los objetos de su recuerdo. Si su vida cotidiana le parece pobre, no se queje de ella; quéjese de usted mismo, dígase que no es bastante poeta como para conjurar sus riquezas. Pues para los creadores no hay pobreza ni lugar pobre e indiferente aunque estuviera usted en una cárcel cuyas paredes no dejaran llegar a su sentidos ninguno de los rumores del mundo.


Rainer María Rilke.

15 dic. 2009

La rebelión de las masas. collage.

John table .
Muchas veces he visto cómo una sala llena de hombres, una ciudad llena de hombres, un país lleno de hombres caían en ese éxtasis y vértigo que convierten a una multitud de individuos en una sola unidad, una masa homogénea, he visto cómo todo lo individual se apaga y cómo el entusiasmo que provoca la conformidad de pareceres, la confluencia de todos los instintos en un instinto de masas, llena a cien mil o millones de un sentimiento de superioridad, de un deseo de entrega, de un desprendimiento de la propia personalidad y de un heroísmo que en principio se manifiesta en llamadas, gritos, escenas de confraternidad con emoción y lágrimas y finalmente acaba en guerra, locura y ríos de sangre. Mi instinto de individualista y de artista me ha prevenido continuamente contra esta capacidad de hombre de embriagarse con el sufrimiento común, el orgullo común, el odio común, el honor común. Cuando en una sala, un pueblo, una ciudad o un país se hace patente este sofocante sentimiento de entusiasmo, me vuelvo frío y desconfiado, entonces me recorre un temblor y veo ya la sangre fluir, las ciudades en llamas, mientras la mayoría de mis conciudadanos, con lágrimas de entusiasmo y profunda emoción en los ojos, están aún ocupados en aclamar y confraternizar. Hermann Hesse

11 dic. 2009

1 dic. 2009

Salvajes migajas del saber




 Mierda sobre el plato en cantidades ingentes


Camareros que te agarran la cabeza desde atrás, acercan tu cara bruscamente contra el plato

Restregándotela circularmente por el plato/ es un nuevo concepto rezan algunos

Entre traquetéeles un señor toca los platillos/ esto facilita el proceso

Traen la cuenta y descubres que no te alcanza para pagar. ¿Que se puede hacer?

***

-Babeé

¡Sanitario!

-Sobre el pollo de la cocina

-Ayuda joder

¡Sanitario!

-Extírpenle la glándula babéela,

Sobre el pollo de la cocina, rápido.

Babeé

En el corazón.

Se me llena la boca de baba de un tanto peor para atrás, que risa, me parto toda la caja torácica. Si miro hacia atrás con perspectiva me veo alto, me digo a mi mismo que tío mas risa, y el mañana no existe aun en mi boca y con el discurso se llena de un babeó jugoso, si tiene cantidades ingentes de dientes la boca, por algo será.

No en serio, cuando miro hacia atrás, en plan rueda fecunda, en plan recuerdo y ver quien soy y que he sido me parece todo como doblado, un tanto romo. Es como ser súper flaco y larguirucho que me tambaleo en un caminar súper chalado como zozobrando. Que risa, creo recordar estar cubierto de materiales de buena calidad; gemas, perlas y rubíes. Al estilo de un gato amarillo con gorro de maharajá y es que el gorro le queda galán a medida y tu centrado, todo embobado en el rubí que brilla un montón, pensando; si, que me lea el futuro pero a este lo degolló y le quito el rubí ese todo caro, a ver si eres capaz de adivinar esto, cretino don gato.

Pose la cara en el muro y babeé; en efecto, para nada, por capricho, por ociosidad.

***
En consecuencia de la tierra procede el fruto materno, posee raíces profundas que nos hace estar fijos, pues cuando mamá llora ¡qué llora y mucho! queremos estar cerca y envolverla.

-No llores mamá que tu hijito (hijo mexicano en este caso) te quiere mucho y no es consuelo de tontos.

Mamá es una bella palabra, un fonema, el fonema matriz, el hijo único.

Hablemos también de rameras, por qué no.

***

Un crimen perfecto

Ni carne ni pescado. El ataúd es llevado a hombros por los amigos, rumbo al nicho. Siguen los pasos del sepulturero que les guía entre la maraña del cementerio. Detrás, arropando, esta la comitiva de familiares y allegados que acompañan al cuerpo silenciosamente. Son los últimos instantes de la triste ceremonia. Pocos son los que no permanecen pegados a alguien, hombro con hombro, en apoyo mutuo. Los otros, almas duras, solitarias, y sobretodo hipersensibles, lo evitan, pues saben que se derrumbarían y caerían a llorar como niños al más mínimo contacto de calor humano. Queda muy poco para que caiga la última chorrera de lágrimas, al ver como el cadáver es metido para siempre en el nicho y se de así por conclusa los tres momentos de una vida.

Un poco antes de que esto suceda, cerca del columbario asignado, uno de los que carga con el féretro, se ve sorprendido por una piedra que se interpone en su camino. Tropieza bruscamente, de tal forma que desequilibra el ataúd que cae por completo. El trompón es tal que el cadáver sale despedido y se golpea contra una esquina, dándose un tremendo golpe en toda la cabeza.

Los honorables presentes reaccionan rápido, aplaudiendo de forma enloquecida la suerte del fallecido pues de no estar muerto se mascaría la tragedia. Entre los aplausos una mujer grita: ¡Es el crimen perfecto! A comentario tan perspicaz le precede una subida en la intensidad de los aplausos. Es preceptivo.

***

Cavilando la hecatombe con un gesto relevante al ego me dirijo a usted para decirle; y si el moribundo ve venir un tsunami hacia su ventana, ¿que pensara? – ¡Oh delirios de mi mente!- dirá- chas, cras, que rompe la ola la ventana que se le lleva flotando alegremente pues cree delirar. La verdad del loco levantado la mano en un inocente ultimo gesto, saludando a su vecino que como el es arrastrado por la marea con o sin conciencia, Dreame. Vecino que muere ahogado entre una suerte de porquerías, dedicando los últimos momentos de su existencia a comprender el rostro de felicidad de su vecino. Los demás no lo comprendieron tú sí.

***

Esclavos que esclavizan. Telón informativo, mucho ruido, telón de acero.

Presuntamente. Ruido debajo de la cola del avión, mach por hora. Caballero por favor. En días calurosos explota el grano de maíz cual metralla salpicando de ilusiones las palomitas. Palomitas que rompen la tapa del bidón donde estaban presas, donde se almacenan. Dreame de un chicano que trabaja como limpiador en la colosal nave de almacenamiento de maíz. Días de llover palomitas y entre ellas baila el chicano, en el mejor de los musicales posibles. Dreame que rueda y canta en coreografía guiada, giro a giro, con las puntas de los pies como mandan los cánones. Saúl se llama. Micrófono barato con forma de escoba- ¡Diáspora!-No hables, no sé lo digas a la gente. Es el sueño tuyo y entre palomitas nadas.

***

Arpa impía

Del río olvido

Necesita amanecer

La mofa mal servida (…) marchito

Pináculos mas que en cama, haragán

Tu hierba contra mi pecho, el pingorotuduelo

JOHN TABLE.

30 nov. 2009

23 nov. 2009

Video-visión

 ficha tecnica: camara de movil, recortes varios.  montaje; movil
John Table.

18 nov. 2009

EL TAO, Lao Tse



                         



















                         XX 
Entre el sí y el no, ¿Qué diferencia hay?
Lo “bueno” y lo “malo”, ¡ es qué se distinguen?
   ¿Debemos temer lo que otros temen?
           ¿Dónde están los límites?  
              Todos están tan alegres
como si asistiesen a la gran fiesta de primavera
         y departiesen en las terrazas.
          Sólo y estoy en calma,
              libre de ataduras.
Soy como un recién nacido que todavía no sabe reír,
desapegado, como un andariego sin lugar a donde ir.
      Todo el mundo vive en la abundancia,
       sólo yo parezco necesitado.
Tengo el corazón tan confuso como el de un loco.
  Los hombres comunes poseen ideas claras.
        Sólo yo parezco ensimismado.
          Impredecible, como el mar,
             sin rumbo fijo, como el viento.
   Todo el mundo parece ocupado,
   sólo yo permanezco ocioso y soñador.
   Soy distinto a los demás.
   Para mí lo más importante
   es ser nutrido por la gran madre.


--teoría de la libido--

JOHN TABLE PRODUCTION

Crayón

JOHN TABLE

5 nov. 2009

Hotel Duna Cadáver


Conciente de que sus mejores vivencias personales se han fundido en un molde que sólo groseramente se presenta en sus sueños para después incorporarse al despertar convertido en un hombre que sabe que ya nada va ocurrir.
------------------------------El mundo está bien
------------------------------hecho…

Un paso sobre otro, es tu don; andariego sin rumbo por acá. Hacia la frondosidad. No hay guión, es un sin papel, la corteza muda, las hormigas millones, el ojo a dos velas, formando la escenografía de una pagina, de pedir la vez en la carnicería. La carne que yace en despiece, carne, carne, carne, carne, carne, de la carne de la vida, ¿he dicho carne? Camina en un sueño sobre un montón de cadáveres de personas, de vacas, de pollos y cerdos todos sin piel; verdad de anatomía. Camina hasta cansarse, esta agotado y se para, para beber un poco de sangre. Sangre sin moscas. Baja por una duna pisando kilos, toneladas de músculos. Pisa a un cordero agónico cuya consigna es la boca cambada muy abierta, afanosa en sonoras respiraciones con largos espacios entre bocanadas. El corazón del animal da los últimos coletazos, antesala del purgatorio, queriendo inyectar sangre. Te acurrucas en posición fetal justo debajo del cadáver de un sexagenario que dice que mientes, que dices que sabes, que crees soñar.

Cortinaje: el burdel del rezo.

Colina abajo con los tobillos doloridos prosigues por la suavidad del terreno mientras otro día nace . ¡Que no es anuncio de perfume! ¡Que es realidad aparte! ¡Que no es campo de concentración! ¡Es rica carne a precio de ocasión! Barata y rica carne, carne despiezada, caldo de gallina. Un capricho que no cumples bajando por duna cadáver haciendo la croqueta. Duna cadáver es su residencia amiga, un lugar para su familia, un lugar para descansar de la estresante vida moderna. Tenemos a su disposición unas flamantes instalaciones con toda clase de lujos; canchas de tenis, piscina climatizada, ball-trap, ¿no sabe usted acaso lo que es ball-trap? Nosotros le enseñaremos a utilizarlo. Tenemos también balneoterapia en óbito, guardería, ballestas, sacacorchos; los mejores sacacorchos se lo garantizamos. Venga a residencial duna cadáver un lugar mágico, de ensueño, donde todo es sosiego para usted y toda su familia. ¿pues no es usted acaso el que lleva los pantalones en casa?
John Table.

23 oct. 2009

Manifiesto del señor antipirina

 

Zurich, 14 de julio de 1916.

Dadá es la vida sin zapatillas ni paralelo…severa necesidad sin disciplina ni moralidad y escupimos en la humanidad.

Manifiesto dadá de 1918

Estoy escribiendo un manifiesto y no quiero decir nada, pero digo ciertas cosas, como también estoy en contra de los principios.
Escribo este manifiesto para mostrar que se puede realizar a un tiempo acciones opuestas en una sola espiración: estoy en contra de la acción; a favor de la contracción continua, también de la afirmación, no estoy en contra ni a favor y no lo explico; porque detesto el sentido común… hay una literatura que no llega a la masa voraz. Obra de creadores procedente de una verdadera necesidad del autor, y para él. Conciencia de un supremo egoísmo donde se ajan las leyes…todas las páginas deben explotar, ya sea con lo profundamente serio y pesado, el torbellino, el vértigo, lo nuevo, lo eterno, el engaño abrumador, con entusiasmo por los principios o el estilo tipográfico. Por un lado, un mundo tambaleante y huidizo, prometido en un matrimonio con las campanillas de la gama infernal; por otro, seres nuevos…

¡Sí! ¡Sí señor antipirina!

22 oct. 2009

Bendición de la tierra, de Knut Hamsun.

- ¿Qué llevas ahí? - Varios artículos- responde Sivert – queremos venderlos en el distrito de abajo. Geisiler no hace gran caso de la respuesta; tal vez ni la ha oído. Y continúa: - Voy, pues, a comprar las piedras una vez más. Antaño mi hijo compró en mi lugar; es un muchacho de tu edad, y nada más. En la familia es él es el rayo. Yo soy la niebla. Soy de los que conocen lo que conviene, pero no lo hacen. El es el rayo; y ahora está al servicio de la industria. Yo soy la niebla. Yo soy algo, pero él no es nada; es, solamente, el rayo, el hombre dinámico de nuestro tiempo. Pero el rayo, como tal, es estéril. Pongamos vuestro caso, el de los Sellanrao. Veis todos los días que las montañas azules no son invenciones, son las viejas montañas que se alzan desde tiempos remotos, pero son vuestras compañeras. Así vais al unísono con ellas y con la anchura del espacio, y habéis sido arraigados. No tenéis necesidad de empuñar la espada, y sin proteger vuestra cabeza con un yelmo y con mano desarmada, atravesáis la vida rodeados de aventuras. Mira, ahí está la Naturaleza es tuya y de los tuyos. El hombre y la naturaleza no se hacen la guerra; se dan la razón recíprocamente; no entran en competencias ni corren en porfía detrás de ningún prejuicio, si no que andan del brazo. Así os veo; gente de Sellanrao, coronados de prosperidad. Las montañas, el bosque, la praderas, el cielo y las estrellas, todo esto no está sujeto a medidas mezquinas. Es inconmensurable. Hazme caso, Sivert, y conténtate con tu mente con tu suerte. Tenéis todo lo que necesitáis para vivir, y todo aquello que es objeto y fin de vuestra vida eterna. ¿Y qué tenéis, en cambio? Tenéis una existencia legal y honrada, una existencia en armonía con todas los demás. ¿Y qué más tenéis? Nada os subyace ni os domina, gente de Sellanrao; tenéis paz, y poder, y dominio; estáis rodeados de la inmensa bondad. Esto es lo que tenéis a cambio. Descansáis sobre un seno cálido, y jugáis con una blanda mano maternal, y bebéis hasta apagar la sed. Pienso en tu padre, que es uno de los treinta y dos mil. Y tanto otros, ¿qué somos? Yo soy algo: soy la niebla; estoy aquí, estoy allá; voy y vuelvo y, a veces, soy la lluvia que cae sobre tierras sedientas. Pero, ¿los otros? Mi hijo es el rayo, que no es, realmente nada- un resplandor fugaz y estéril – y sabe hacer negocios. Mi hijo es el tipo de hombre de nuestros tiempos, cree sinceramente lo que su tiempo le ha enseñado, lo que le han enseñado el judío y el yanki; yo lo veo y muevo la cabeza. Es mí no hay nada de misterios; sólo en el seno de mi familia soy la niebla, y muevo, disconforme, la cabeza. Y es que a mí, Sivert, me falta el don de obrar sin escrúpulos. Su tuviera este don podría ser también el rayo. Así, soy la niebla.

19 oct. 2009

Collage # 2ª

NACHTREGEN - LLUVIA NOCTURNA , John table

Collage # 1ª


Cuando te veo te creo. John Table

14 oct. 2009

La selva borracha

Tienes pocas posibilidades, pero por suerte su número no incluye el ocho, el cual, ésta estropeado en tu teléfono y sabes dar gracias por ese simple detalle que te ha permitido llamarla. Las llamas del infierno están que arden pero hoy no te quemaras.
Las panorámicas desde el salón de la casa son magnificas. Vive en un noveno piso con vistas a la entrada del puerto, donde los grandes diques dejan paso al mar abierto, justo la zona en la que muchos barcos que, por algún motivo desconocido para ti, echan anclas sin llegar a entrar. Pero lo cierto es que quedan perfectos, todos esos buques fondeando dispersos en el horizonte, vigilados muy de cerca por el puerto y sus enormes infraestructuras. Mira aquel, el barco mercante rojo, (que es de los pocos tipos de barcos que sabes reconocer) ¿que tipo de mercancía llevara? Y ese otro parece un barco ruso o griego, tal vez chipriota. Acaso ahora en ese mismo instante un marinero mire desde el otro lado y contemple la fila de edificios en la que te encuentras, desde donde observas al atlántico. El marinero sale a tomar aire a la cubierta del barco y contempla a lo lejos el malecón, detrás hay una enorme carretera que da paso a los altos edificios que esconden en sus espaldas el resto de la ciudad; la selva borracha que se ahoga entre ruidos de coches y el murmullo pesado de miles de personas que quieren decir cosas. Una voz te llama desde la cocina, te preguntan si tomas el café con leche y azúcar a lo que respondes a ponpidei fur misin - no eso no, que no significa nada.
- Con un poco de leche y nada de azúcar por favor, oye una pregunta no tendrás por casualidad unos prismáticos - Sí, hay unos en la estantería del salón, ¿verdad que las vistas son magnificas? ¿Me dijiste con leche y azúcar no?
Al igual que ella no te oyó del todo bien lo referente al azúcar, tú tampoco la oyes bien pero lanzas dos perdidos - si, si- y te vuelves a concentrar en la empresa en la que estas absorto; sacar los prismáticos de su vieja funda de cuero negro. Se supone que después del café la fulgurante atracción sexual de ambos se vera cara a cara en la cama, donde ella ya tiene preparado los condones y unas sabanas limpias pues para eso habían quedado entre líneas y no para tomar café con azúcar, que no te gusta. Algo como quedamos y tomamos un (follamos con o sin azúcar) café. Es ella quien dirige la “conversación” mas tú te limitas a ingerir despacio el café y responder con si-si y los ah que interesante para perderte en el eidetismo absoluto de la suave textura de los prismáticos, el perfecto ensamblaje de hierro, cristal y cuero ¡perfectos! Perfectos también el brillo mágico de los lentes como de color agua con gasolina. También ésta presente el olor a viejo de los binoculares, los olores son muy importantes en general y ella huele a rosas. Ella hembra mantis devora hombres tal vez, prepara el terreno con un baile de apareamiento bastante descarado, que si una blusa con un gran escote, que si hablar de masajes y de más lindezas por el estilo que seguramente en otro momento te haría sentir el hombre más volátil de la tierra pero ahora estas en otro sitio. Antes de que ella mantis devora hombres tal vez, te diga de pasar a la habitación pues el café está mas que finiquitado y te sea difícil escapar, tendrás que planificar alguna treta para poder hacer lo que verdaderamente deseas ¿y tu que deseas? ¿Una buena mamada tal vez? ¿Unas cuantas posturas guarretas? ¿Un suave chupar y agarrar esas dos tetas? ¿Unas caricias tal vez? ¡No!, ¡amigo mió, no! tu deseo es bajar hacia la avenida marítima y perderte en los detalles de la geografía de todos esos buques con tu queridísimo amigo el señor prismático, justo antes de que el sol se esconda y no puedas…
A cuatro kilómetros de ahí el joven marinero que miraba la moderna urbe apenas hace unos veinte minutos se encuentra ahora recluido en su camarote con los pantalones bajados. La imagen de la cuidad le a evocado de algún modo el recuerdo de su novia, de su rusa novia, de su desnudo, de sus pies, del follar con ella, de sus labios, del morderle su culete, de los besos en el parque… En la intimidad del camarote y con una revista porno intenta desahogar la media erección que la cuidad le a causado. Comienza mirando la revista buscando unas hojas que le sirvan de inspiración. Para cuando las tiene delante y su polla esta tiesa, unos golpes en la puerta y una voz le interrumpen de su natural proceso. – ¡Dimitri! ¿Estas ahí? hay problemas con una válvula el la sala motores, algo urgente, el jefe que te presentes ya - ¡ya! ¡Ya voy! (Dimitri se levante de la cama y se sube los pantalones lentamente maldiciendo un sin fin de cosas) Entre tanto al otro lado de la historia en la barriga de ella mantis, un poco de mortecina corrida se va secando. Es esta la mejor respuesta que le has sabido dar a los que eran llamados, tus deseos.
JOHN TABLE.

3 oct. 2009

Un (diletante) Anagrama



Es un ostrón de pastaflora -le confiere trampa- saliéndole aire por las ranuras, mientras se va abriendo con el sonido de las naves al alunizar en la luna

Del molusco se asoma entre humo blanco de video-clip una bella mujer, es Venus desnuda.
Un alguien con frac que gasta barba con restos de espagueti se aproxima por detrás hacia Venus hostiandole la boca con una piedra que le rompe todos los
D
-I
--E
---N
----T
-----E
------S
-------(que no supo porque)
Dejándola convaleciente entre sollozos y mocos,
Entre sangre y trozos de dientes , para que se le hinchen convenientemente los labios entre tanto

Miramos desde lejos todo, ataviados con pelucas, tirria y barbas de postín entrando con risas en el primer plano que nos acompaña en un mover de cuellos hacia atrás y adelante bajo altas risas maléficas hoy toca cenar atún en lata.


Diletantemente John table.

ANAGRAMA


Un Anagrama
Pan de molde.
Barriga de pan.
Es crupier con rebanadas de pan, baraja rápido y todos migan.
Pan para hoy y hambre para mañana:
- Podemos coger un pan y desposeerlo de su miga y que meterás dentro
- Se me ocurre que podríamos hacer un hombrecito con la miga y después abrir el pan con un corte fino, se podría hacer con bisturí para que no se note tanto y meteríamos al hombre miga dentro.
- Lo siento ya me comí la miga.
Hijo puta. Last but not least.
John table.

21 sept. 2009

2D-3D

Corpus Callosum

Un haz masivo y compacto de fibras nerviosas que conectan las cortezas de los hemisferios derecho y izquierdo. El corpus callosum permite que ambas mitades de la corteza cerebral se comuniquen. «así sea» John Table.

<< Elle a chaud au cul >>

Elle a chaud au cul! o lo que es lo mismo : tiene el culo caliente John Table

12 sept. 2009

La insortable levedad del ser ,Milan Kundera

Ahora estaba junto a la ventana e invocaba ese momento. ¿Qué podía ser sino el amor que había llegado de ese modo para que él lo reconociese? Pero ¿era amor? La sensación de que quería morir junto a ella era evidentemente desproporcionada: ¡era la segunda vez que la veía en la vida! ¿No se trataba más bien de la histeria de un hombre que en lo más profundo de su alma ha tomado conciencia de su incapacidad de amar y que por eso mismo empieza a fingir amor ante sí mismo? ¡Y su subconsciente era tan cobarde que había elegido para esa comedia precisamente a una pobre camarera de una ciudad perdida, que no tenía prácticamente la menor posibilidad de entrar a formar parte de su vida!

31 ago. 2009

Canto a mí mismo, Walt Whitman

Me celebro a mí mismo, y cuanto asumo tú lo asumirás, porque cada átomo que me pertenece, te pertenece también a ti. Holgazaneo e invito a mi alma, me tumbo y holgazaneo a mi antojo… mientras observo una brizna de hierva veraniega. Las casas y las habitaciones están llenas de perfumes… los anaqueles están cargados de perfumes, respiro yo mismo la fragancia, la reconozco y me gusta, la destilación también me embriagaría, pero no he de permitirlo. La atmósfera no es un perfume… no tiene el sabor de la destilación… es inodora, está hecha desde siempre para mi boca …estoy enamorado de ella, me iré ala orilla del bosque, me quitaré el disfraz y quedaré desnudo, me enloquece el deseo de estar en contacto con ella. El vaho de mi propio aliento, Ecos, ondulaciones, susurros zumbantes…raíz de amaranto, hilo de seda, horquilla y vid, mi respiración e inspiración… el latido de mi corazón …el paso de la sangre y del aire por mis pulmones, el olor de las hojas verdes y de las hojas secas, de la playa y de las oscuras rocas marinas, del heno en el granero, el sonido de las palabras eructadas por mi voz… palabras que se pierden en los remolinos del viento, algunos besos fugaces…algunos abrazos …brazos extendidos, el juego de luz y sombra sobre los árboles cuando las flexibles ramas se agitan, el goce de estar solo o en el bullicio de las calles, por los campos o en las laderas de las colinas, la sensación de salud… la plenitud del mediodía… mi canto al levantarme de la cama y saludar al sol. ¿Te han parecido mucho mil acres? ¿Has creído que la tierra es demasiando grande? ¿Te ha costado tanto aprender a leer? ¿Te enorgullece llegar a comprender el sentido de los poemas? Quédate conmigo este día y esta noche y poseerás el origen de todos los poemas, poseerás lo bueno de la tierra y del sol…aún quedan millones de soles, nada recibirás ya de segundo o tercera mano…ni mirarás a través de los ojos de los muertos ..ni te alimentarás de los espectros de los libros, tampoco mirarás a través de mis ojos, ni aceptarás las cosas que te digo, escucharás lo que te llega de todos lados y lo tamizarás tú mismo. He oído lo que los parlanchines decían…el discurso sobre el principio y el fin, pero yo no hablo ni del principio ni del fin. Nunca ha habido más comienzo que el que hay ahora, ni más juventud ni vejez que la que hay ahora; y nunca habrá más perfección que la ahora, ni más cielo ni infierno que el que hay ahora . Impulso, impulso, impulso, siempre el impulso procreador del mundo. De la penumbra avanza antitéticos iguales…Siempre la diferencia … siempre la creación de vida. De nada sirve elaborar…los doctos y ignorantes lo saben. …………………………continua ……¡grande Walt!

26 ago. 2009

Air Time

25 ago. 2009

Hokusai

John table dibujos. Hokusai, el más famoso artista de toda la historia del japón, decía que su país era tierra flotante. Con lacónica elegancia,él supo verla y ofrecerla. Había nacido llamándose Kawamura Tokitaro y murío llamándose Fujiwara Litsu. En el camino, cambío de nombre y apellido treinta veces, por su treinta renacimientos en el arte o en la vida, y noventa y tres veces se mudó de casa. Nunca salió de pobre, aunque trabajando desde el amanecer hasta la noche creó nada menos que treinta mil pinturas y grabados. Sobre su obra, escribío; De todo lo que dibujé antes de mi setenta años, no hay nada que valga la pena. A la edad de setanta y dos, finalmente he aprendido algo sobre la verdadera calidad de los pájaros, animales, insectos y peces, y sobre la vital naturaleza de las hiervas y los árboles. Cuando tenga cien años, seré maravilloso. De los noventa no pasó.

Ítem

John Table dibujos Ítem, respecto a los griegos, ítem respecto a los alemanes y a su porvenir…, y tal vez haya aún una larga lista de ítems. Pero, aun suponiendo que todo esto fuera cierto y que se me reprochase con derecho, ¿Qué sabéis vosotros, que podéis saber de cuánta astucia, instinto de conservación, razonamiento y precaución superior hay en semejante engaños de sí mismo…y lo que me falta aún de falsedad para que pueda permitirme constantemente el lujo de mi verdad?... Basta, aún vivo, y lo vida no es, después de todo, una invención de la moral: y la vida desea el engaño; vive del engaño…: pero ¿verdad?, he aquí ya vuelves a las andadas y hago lo que siempre he hecho yo, viejo inmoralista y pajarero, y hablo de manera, inmoral, extramoral,"más allá del bien y del mal”.

Mugalaris y estrellas

"No me buscarías si no me hubieses encontrado" John Table dibujos

Yuxtaposición

John Table dibujos.

24 ago. 2009

Der Neckar

La bella estampa de la vida camina pasando entre altos macetones de árboles, dejandonos ver a través de las ramas peladas la campiña bajo milla y trigo. Pudiendo hablar, hablamos con el viento en cara que no nos deja oír del todo bien, de paso andando con el truco de mirar a tu carita por la frente donde distingo peces pequeños como de peceras de color azul que nadan sin más. Preludio y fuga Primer paso, segundo paso, tercer paso y en ultima instancia un beso nuestro con los labios un poco fríos cerca de la bufanda saltando hacia atrás. John Table

29 jul. 2009

Luna de miel , Agustín Espinosa

Miembro activo de las vanguardias y del movimiento surrealista la obra del canario Agustín espinosa, lúdica, radical, de una tensión expresiva poco común, es uno de los más claros ejemplos de lo que puede suponer la actividad literaria cuando está guiada por un sentimiento creativo riguroso y por una firme y nada sospechosa conciencia de renovación. Del libro: Crimen y otros textos, Agustín espinosa. Me había dormido entre veinte senos, veinte bocas, veinte sexos, veinte muslos, veinte lenguas y veinte ojos de una misma mujer. Por eso fue mi despertar más angustioso y horripilante: crucificado sobre mi propia cama de matrimonio puesta en posición vertical tras un gran balcón de cristales abierto a una calle desolada. Amanecía tras aquel balcón que me servía de vitrina. Estaba completamente desnudo. Sentía frió y vergüenza de que me pudieran ver desde la calle. Unas finas manos de mujer florecían sobre mis pies como dos clavos blancos, y, probablemente, eran ellas las que me sujetaban a la madera de la cama, aunque yo me consolara creyendo que intentaba desclavarme únicamente. La vergüenza de mi desnudez me angustiaba de nuevo. Inventé, para aquel momento, una oración llena de ternura en la que había mezclados confusos recuerdos de un libro sobre las obras de misericordia que se me hizo aprender de memoria de niño y versos de Paul Claudel y fragmentos de mi segundo epistolario. Tras mi tierna oración, un ejército de moscas de alas verdes, de caracoles de campo, de cucarachas, de sapos y de pequeños ratones blancos, comenzaron a subirme por las piernas hasta cubrirme con sus inmundicias todo mi cuerpo. He aquí el traje que se me tenía reservado. Bullía en torno a mi cabeza el hervidero hostil de las moscas. Un temblor espeluznante palpitaba sobre mi vientre y sobre mis brazos y sobre mi cara y sobre mis axilas y hasta sobre mis manos clavadas a la cama por dos puñales que me producían una sangría abundante. Los ojos se me nublaban, y preveía que me iba a desmayar de un momento a otro. Mis mayores amarguras no provenían de esto sin embargo. Sino de una cabeza truncada mujer morena, que desde un rincón del balcón me miraba con ojos suplicantes, como si dependiera sólo de mí sus destinos. De aquella cabeza terriblemente pálida, colocada sobre un pequeño velador, e iluminada por la luz formando un gran charco en el piso del balcón. Habló, al fin, la cabeza, y la voz de María Ana amaneció de pronto sobre la noche apremiante de la alcoba. - Ahora puedo decirte que te odio, mi pobre viejo burlado, mi gran cornudo macilento. No tocarás ya jamás mis senos, acariciados hoy por manos de ángeles. Anda mi sexo ahora por las casas de prostitución de los puertos del Mediterráneo, visitadas por jóvenes marineros audaces, y mis pies corren tras los brazos desclavados y tras labios vírgenes. Para ti me queda esta cabeza truncada y estos ojos tímidos y esta perenne boca insultante. Y este gran charco de mi propia sangre, goteando sobre la acera de una calle del alba y sobre los trajecitos blancos de las primeras escolares. El reloj de tu crucifixión. Tu clepsidra sangrienta. Con la última gota de mi sangre se acabará también tu sueño… Empezaron a sonar sobre mi cabeza unas campanadas que yo sabía distantes; un dolondeo acelerado y monótono. Venía un aroma de incienso desde la calle y un murmullo de rezos y un taconeo de procesión y un rumor de enaguas. Alguien gritó, desgarradamente, a mi espalda apagando con su grito todos los ruidos. Vi cómo el velador cedía como bajo un gran peso, y la cabeza de María Ana rodaba al suelo, arrastrando en su caída cuatro blandones encendidos que yo no había visto hasta entonces. En el cielo, que empezaba a hacerse apenas rosado, flotaba una gran cruz oblonga a cuyo alrededor volaban varios cuervos silenciosos como siniestro rebaño de ataúdes alados.

22 jul. 2009

Los amigos

Un joven orfebre de París reclama a la virgen del Carmen como un trofeo de caza, producto de sus manos. La baja del altar ante la mirada perpleja y la rabia de los envidiosos feligreses que no pueden dejar que se la lleven. La cacería con el halcón cerca del aeropuerto diría alguien. El muchacho se precipita por las calles y se percata de las arrugas que se forman en los brazos del infante, cada detalle hacia afuera desde la belleza de las aportaciones personales, en eso reside se dice a si mismo mientras coge una bocanada de aire. Los devotos son fieles y corren detrás del artista, es un orfebre gótico, sesea- tal vez sentía demasiado respeto por la narración bíblica. Un maestro florentino crea una ilustración donde plasma a modo de viñetas la carrera de caza del joven orfebre perseguido por la multitud embravecida. Permanece colgado en una iglesia que con los años olvido el sentido de la narración en tanto el joven corre y corre para escapar. La multitud son muchos, quieren a la virgen sea como sea, algunos portan armas otros se acomodan a los tiempos cargando sus pistolas automáticas que tronchan de risa la carne. La violencia en el suburbio es de quemar violadores mientras lo graban con el móvil. Las calles no están asfaltadas y las favelas son un laberinto- Estoy de acuerdo con usted. Las mujeres culonas se asoman a ver que pasa, posiblemente ellas son las que mandan y motivan al personal a perseguir al joven. Los callos de las mujeres culonas son la planta entera del pie donde le precede una sandalia de plástico belicoso. ¡ A la guerra! ¡Muerte al orfebre! ¡Viva la virgen del carmen! ¡Viva! Para escultores y tallistas, la supervivencia de la tradición gótica en la nueva forma que le otorgo Rogier Van der Weyden orfebre y escultor fue de particular importancia. Las calles se vieron llenas de gente que hostigaban a los legítimos dueños de la fe, cargaban a sus espaldas a las vírgenes para poner pies en polvorosa muy lejos de la iglesia gritando el nombre de su mártir, ¡Tenemos derechos! –Decían-¡Son nuestras estas vírgenes! En las calles de Honduras se vieron muestras del buen uso de las armas pues bastaba que alguien se acercara a tocar a la virgen, quizás para rogarle por la salud de su hijo que recibía un tiro en la mollera por si acaso. Todo el que se interesó por el renacer de la cultura llegó acostumbrarse a dirigir su mirada hacia algún poblado chabolista o una zona de bloques de las afueras donde se dice que se destila el mejor vodka. JOHN TABLE

19 jul. 2009

Biscuit con queso untado y cebollino II

Rumbo sur. Que se soluciona fácil hombre eso es mejor con resaca, probadlo y quedareis admirados. Te levantas y exageras todos tus gestos como si fuera una película en la que queda claro que se tiene resaca. Te bajas a la piscina, que huele a cloro y añades gestos y movimiento de resaca. Deberás llamar a la pizzería y pedir una carbonara con la reseña de chico joven guapo en la piscina con cara de resaca, que se sepa. Deberás lanzarte a la piscina con media desgana con un olor a cloro te digo. Que se note lo que haces y dices. En la piscina te apoyas escupiendo agua y el pelo un poco en la cara mojado y llamaras a un amigo de los de ayer, hablaras alto de las cosas de la noche, cosas tales como tías, sexo, drogas y antros. Que lo oigan las familias monoparentales y las otras, que los guiris del apartamento entiendan sin tener que saber el idioma de que va la cosa. El chico de la pizza llega y gritas que es para ti. Buscas el billete en tu bermuda ¡claro que esta mojado!  Pero que hay más veraniego resacoso que un billete mojado en una piscina con olor a cloro. Es menester dejar propina.Comes tranquilo al borde de la piscina fría en maldición de miradas la pizza calienta entra por la boca miestras miras como pasan las libélulas por el césped artificial y alguien mientras tanto hará gelatina roja te digo, se oye y se entiende que comes pizza y bebes ice tee en el apartamento familiar con resaca que se diga que ayer llegaste borracho joder. Es aquí en ese magnifico momento veraniego donde te digo que flotaras en la piscina. Comer tierra- Onifagia.  Que se le ve comer tierra delante de las cámaras, en directo. Dice decir que tiene la boca seca pero que no es mayor problema que ese. La cámara recoge el momento. Como tierra a puñados desde hace cuatro años aunque esto sea mentira pero lo dice, en realidad es la primera vez que la prueba. Se deposita por toda la traquea y en el estomago haciéndole daño para salir por la tele. Comer tierra es sano. La gente en casa piensa lo que uno pensaría en estos casos. Sufre ahora aun más que antes pero aguanta mientras le entrevistan. Se palpa el estomago, casi muere. Lavado de estomago y palmadita en la espalda que se dice pronto; dieciocho espectadores probaron tierra esa misma tarde.  

Cuando los hombres callan
Que se le ve en una noche furtiva en su casa a la espera en un silencio mortal. Sublime y inesperado suena la queja del peso; del tiempo en los muebles. Ese crujido que alguna vez hemos oído todos...  y el anota un numero en su libreta. Escribe; 14 de agosto de 2009 a las 23 horas y doce minutos, 645 chasquido doloroso de mi estantería.
                                                               JOHN TABLE

Biscuit con queso untado y cebollino

Habitación de apartamento sobre la cama en sabanas blancas. Que se ve unas piernas abiertas con un chocho depilado de tipo c, moreno roñoso con abundante piel en los labios, hablando de bricolaje en musilina de the alan parsons project. Se separara con cinta adhesiva, esta se pega por un lado a los labios y de forma tirante se pega lo mas atrás del muslo, repetimos la acción las veces necesarias hasta encontrar el clítoris. Suena el teléfono, llaman desde la resepción y nadie lo coge en la habitación. http://www.youtube.com/watch?v=O-KWb6JuYp0&feature=related Gabinete de crisis. Que se ve un hormiguero por dentro con sus recovecos, donde una hormiga le acaricia las antenas febrilmente comunicándole a otra hormiga que otra le había dicho que arriba en la entrada de la colonia se esta gestando un golpe de estado por parte de una fuerza invasora de soldados de plásticos. Desgraciadamente para la paz y la felicidad del reino mirmeciano al plantear una defensa la comunidad tiene en cuenta el estado de no vida de los saldados de plásticos miniaturas de guerra y el pesimismo general se apodera de las galerías provocado todo por el despiste de un niño humano que dejo tirados en la hierva unos cuantos de sus muchos soldados. Tendremos que trasladarnos dicen unos. Lucharemos hasta las ultimas consecuencias dicen otras. ¿Y porque no trasladamos a los soldados de plástico miniaturas de guerra lejos de la entrada?

16 jul. 2009

Das fabrik

En esto se sentía en el interior de Das Fabrik con parcelas bien acotadas y el techo que el viento levanto para dejar el latón esparcido por toda la finca. En cuanto las vigas vieron pasar las estaciones al aire libre sacaron su lado más oxidado. Mas abajo las paredes verdes se descascarillaban. Las maquinas y el trabajo en cadena eran mentira, hacia décadas que no salía de Das fabrick una galleta bien horneada. Acogían ahora nidos de ratones en sus hornos donde estos acercaban sus pequeñas manos a la boca con alguna semilla en plena oscuridad, con sus crías ciegas moviéndose en un manto de hiervas secas y pelos. Lloviznaba esa tarde cuando un grupo de gansos entro por la entrada y saliera por la salida ¡que cosas más sublimes suceden a veces!- crecen un montón de champiñones gigantes en los bordes- El agua se mezclo con la tierra en barro en tuercas bien aliñado. Esa misma tarde mire al búho reflejado en el charco que me escrutaba desde lo alto con ganas de verme pequeño y comestible, le señale con el dedo en forma de pistola pan, pan y me pase el cuchillo cerca del cuello para quitarles todas las falsas ilusiones. Sus amarillos ojos se escondieron con el giro del cuello, donde no me viera. A la altura del suelo jugué con mi cuchillo y me alegre de verlo tan afilado y con la punta mate al primer caracol que vi. Lleno de babas busque una victima más grande para poder descuartizarla dentro de la fábrica dos veces fábrica. Tenia provisiones para tres días, para estar y pasear tranquilo hasta que alguien entrara y viera mi galería: bidones viejos llenos de agua con aceite y petróleo en patos de bañera amarillo que flotan tranquilos, aspas de ventiladores bien afiladas en las puntas con clavos, unidos en una fina soldadura que cuelgan a modo de lámpara de araña con un montón de pájaros clavados en una fina textura, mesas con bodegones de botellas de agua con lagartos muertos y colillas en olor de meado, dibujos pegados e olvidados en las paredes a modo de trazo gordo esquizofroide, espejos troceados que guían la luz hacia oscuras habitaciones con camas y colchones añejos no faltando maniquíes desmembrados, mortuorias telas de araña y alguna que otra cabeza de cerdo.. En la entrada permanezco a la espera afilando la navaja para cuando me pregunten el precio de la entrada señalar mudo un cartel que pone los precios. Les entrego el cambio, una entrada y un mapa de la fábrica. Les sigo tranquilo en silencio por detrás matándolos con la mirada. Me fijo bien en ellas claro está con sus ropas apretadas y todo un sexo que violar en mi menté. Comentan sus miedos al más puro estilo película de terror con novio cerca en abrazos y sobresaltos en idiomas que no entiendo del todo. Cuando pasan cerca del espejo los veo hacer carantoñas con sus ropas de colores de vacaciones, ella llevando una blusa rosa apretada a sus pechos donde se transparentan sus pezones, debajo un pantalón corto blanco donde poder deleitarse con un trozo saliente de su nalga, a el lo mato por envidia y muy cerca de la entrada me quedo inmóvil levantando mi cuchillo a modo de despedida. Sus últimas palabras antes de salir al parkin donde les espera el bus que les llevara a su hotel son para comentar la siniestra decoración, de lo bien conseguido que esta el ambiente. hablan de mi como un gran actor y entre risas altas se van mientras mi pobre ego afligido por el fracaso llora por dentro y por fuera por no haber podido clavar mi rabia atravesando sus blancas pieles para desmembrarlos, llenándoles la ropa rota con sangre en un charco el suelo, con las nubes por encima sin techo. Lloro un poco más a la espera del próximo grupo de alemanes para guiarles por mi pequeño mundo del terror, mientras apretó las mandíbulas y un poco mas abajo en la suela de mis zapatos suena la crujiente casa del caracol.

10 jul. 2009

Soler el luchador

dibujo: Soler el luchador, by John Table.

Soler es tipo rudo y gruñón, vive hace años en una pequeña finca a las afueras de la ciudad donde pasa la mayor parte del tiempo pintando y haciendo esculturas con la chatarra que recoge de un vertedero cercano. Cree estar cerca de poder ser como el primer pintor que dio la historia de la humanidad, ese cavernícola que se lanzo a dibujar lo que sus ojos veían con la mayor de las frescuras en un intento de acotar y ampliar el mundo utilizando las manos y unos cuantos pigmentos. Siempre que puedo lo visito en su feudo de arte primario como el llama a su taller y charlamos sobre esto y aquello.   - Mira vez el golpe, este que tengo en la frente ♦ Si, tiene mala pinta ¿Qué te paso? - Y vez ese cuadro que esta apoyado en la silla esa - Si, es bueno tiene fuerza - Se llama “Soler el luchador” se lo puse por lo del conflicto que te dije que tengo con los chicos que vienen en moto a tirarme botellas contra el muro principal de la casa ♦ ¿Y el golpe? - A eso iba, pues el otro día volvieron a las andadas y esta vez nada más oír las motos cerca de la entrada de la finca saque la escopeta y me fui corriendo hacia ellos como un loco lanzando tiros en todas direcciones y si vieras a los pobres niños, dándose media vuelta con una cara de cagarse encima. Me emocione tanto al ver su reacción que seguí corriendo pegando tiros con tal frenesí que en medio de mi carrera bélica me tropecé y me caí golpeándome contra una piedra.  Me quede inconsciente y al despertarme no sabia muy bien que había pasado ni donde estaba, en medio de mi amnesia temporal llegue a la casa y al ver los pinceles, los botes de pintura me entraron unas ganas pintar. ¡Pero yo no tenia conciencia del todo de quien era! Entiendes lo grande que es eso, sin saberlo recurrí al lienzo, me deje llevar en mi perdida de memoria hacia los colores como si nunca antes hubiese pintado; como el niño que coge por primera vez uno lápices, se que no es del todo así, pero … ♦ Entiendo de veras, se a que te refieres - Y a medida que la obra avanzaba me sacudían imágenes de los chicos con las motos y comencé a saber quien era, también tuve recuerdos de cuando era legionario y por supuesto recordé mi ultima gran victoria…
John table

21 jun. 2009

Oscar Wilde

Como crítico de arte se interesó más que nada por las complejas impresiones producidas por una obra de arte, y ciertamente, el primer paso en la crítica estética es comprender las propias impresiones. No le interesaban las discusiones abstractas sobre la naturaleza de lo bello, y el método histórico, que diera desde entonces tan rico fruto, no perteneció su tiempo , pero Wainewright jamás olvidó la gran verdad de que la primera llamada del arte no va dirigida al intelecto ni a las emociones, sino puramente al temperamento artístico, y señala, más de, una vez que este temperamento artístico, este << gusto>>, como le llama, siendo guiado y perfeccionado inconcientemente por un contacto frecuente con las mejores obras, se vuelve finalmente, una forma de recto juicio. Desde luego, hay modas en el arte como las hay en el vestir y quizá ninguna de nosotros pueda sentirse nunca completamente libre de la influencia de la costumbre y de la novedad. Waibewright por cierto, no podía lograrlo, y reconoce con franqueza cuán difícil es formarse una valuación justa de una obra contemporánea. Pluma, lápiz y veneno, Oscar Wilde.
Dibujo, John Table.

18 jun. 2009

El verbo feliz

Llega a su cuarto después de un magnifico día; has visto cosas, notado cosas. Haces acopio de dulzura, bailas y ¡sientes cosas! ¡Es el verbo feliz! Te metes en la cama y cantas bellas serenatas ¡están dentro de ti! – Es la alegría tifoidea. Es el baño en el rió con ella. En adelante todo será ligereza y amor. Cierras los ojos dentro de la camita, bien tapado, bien fresco. En tono sencillo con la oscuridad de los parpados bajados piensas en Kachiri. Tu brazo se acerca de modo instintivo hacia el interruptor. Apagas la luz y abres los ojos y todo sigue oscuro, ¡Qué bella es Kachiri!, ¡Qué ricas sus mejillas! En medio de la negrura decides llamar a todo esto intimidad.   JOHN TABLE.

-Kachiri- hija de la selva

Camina por la selva, muy dentro de la fiesta verde disfruta desnuda de su alrededor. Su piel es asquerosamente rica, rica de morder y besar. Se dirige hacia el río. La sigo sigiloso sin que sepa que estoy, pertenezco al pueblo invisible y no sabe que la quiero invitar a bailar. De regreso y con la cesta repleta de cangrejos vuelve al poblado. Sus pies, su culo, su cadera ¡levantan vapores en mí! Preparo el gramófono haciendo girar la manivela. Para cuando la primera nota suena la sorprendo saliendo de súbito detrás de un árbol y agarrándola por las caderas, pegándome a ella con fuerza la invito a bailar ¡Qué dulce sensación! ¡Que carita de susto! ¡Que buena música! Juntos recogemos los cangrejos caídos y dejamos la cesta nuevamente llena en el suelo, en el medio del camino para alejarnos juntos, juguetonamente hacia el río. JOHN TABLE.

14 jun. 2009

Definiciones Ostensivas



Las palabras mencionadas hasta ahora pueden todas ser usadas como oraciones completas y de hecho así se las usa en su empleo más primitivo. *comer* *hambre* ficha tecnica: cámara de movil, recortes de revistas, royo de papel y la cancion :Light is faster than sound.

Sensación, Arthur Rimbaud

En las tardes azules de verano iré por los senderos, picado por la trigo,hollaré la hierba menuda; soñador,sentiré el frescor en mis pies, dejaré que el viento bañe mi cabeza desnuda. No hablare, no pensaré en nada: pero el amor infinito me subirá al alma, me iré lejos, muy lejos,como un bohemio, por la Naturaleza- feliz como una mujer. Marzo 1870

6 jun. 2009

Erección Matinal

Asómate a la ventana amigo mío, ahí fuera pasan cosas, insisto por favor. John Table. -HALT! HÄNDE HOCH!

31 may. 2009

Zoología

Zoología ♦  Dos amigos y unas cervezas vacías eso es lo que tenemos de momento. Con el rostro hundido y sometido a una gran presión para controlarse, no encuentra consuelo ni guía en las palabras de su amigo que con consejos más bien malos había intentado tranquilizarlo. Quizás el amigo no tenga ganas de oír las penurias de su colega, digamos a favor del “consejero” que su amigo al que intenta consolar es un pobre desgraciado que no pasa un año sin que le pase algo trágico. En este punto decide recurrir a la vía metafórica zoológica que tantas otras veces funciono y porque no de paso alardear de sus conocimientos en cuanto a compartimiento animal se refiere. - Mira te lo voy explicar con un ejemplo del reino animal para que entiendas lo que quiero decirte. ♦ Tu crees que una fabula me podrá dar consuelo, no se yo si eso me aportara una solución pero estoy tan desesperado que soy todo oídos. Por debajo de la mesa su puño permanecía cerrado, tenso. - Pues hay un sitio en la Florida llamado Cristal River, se llama así por la claridad de sus aguas es todo un paraíso para la pesca y bueno cuando llega la época de anidar para las garzas que viven en este tropical entorno estas buscan un árbol donde hacer el nido y el primer paso es localizar un nido caimán. ♦ ¿Los caimanes son ovíparos verdad? ¿Pero como hacen empollan los huevos como las gallinas? - No, pequeño bruto lo que hacen es como las tortugas, entierran sus huevos debajo de la tierra pero a diferencia de las tortugas que abandonan a su suerte los huevos los caimanes hacen un montículo de tierra donde depositan los huevos y los protegen con todas sus energías durante y después de la eclosión ♦ ¡Bueno y las garzas en todo esto donde están! -No puede evitar impacientarse- - Tranquilo respira un poco, a eso iba pues, las astutas garzas localizan un árbol cerca de un nido de cocodrilo ♦ ¿No era un caimán? - Si eso joder, un caimán… entonces las garzas anidan en el árbol que este lo más cerca posible de un nido de caimán para evitar a cualquier depredador como un coyote o una serpiente que quiera zamparse a sus huevos o crías ya que la presencia cercana de un caimán disipa en gran medida las intentonas de los depredadores que saben lo territoriales y peligrosos que son los caimanes en cuanto a proteger a su prole y créeme por muy hambriento que este el coyote se lo pensara dos veces antes de robar un huevo a una garza si sabe que puede acabar entre los dientes de un caimán. ♦ Entiendo, Florida, Cristal River y las garzas cogiendo como guardaespaldas a los caimanes. - Bueno pero aquí no termina la cosa no son todo ventajas para las garzas ya que si alguna cría se cae del nido ira directo a la barriga del caimán y como los caimanes apenas comen durante esta época pues no se alejan de sus nidos la joven garza es como un rico tributo a su protección-¿entiendes a lo que me refiero? Con el seño fruncido y con las mismas dudas ante su difícil situación y buscando la analogía del consejo zoológico en relación a su situación ♦ ¿pero no le veo la relación con mi caso? Es decir que puedo sacar en claro de está curiosidad zoológica… - No lo entiendes so memo, te pondré otro ejemplo más claro y directo a ver si tu pequeño cerebro entiende lo que quiero decirte no me extraña que …(está nervioso y se le nota en este tipo de frases) ♦ ¿no te extraña que? Vine a hablar contigo para que me ayudes no para que me eches en cara…veo que no me puedes dar un consejo sin insultarme…te pongo nervioso… ¡es eso no! tu tampoco me soportas… - Bueno disculpa, no es eso ya sabes que yo soy un mal hablado, no quería ofenderte permite que te cuente otra de animales para ver si te ayuda. Te pido disculpas otra vez es que estoy algo cansado, ayer dormí fatal. Presta atención ; hay un tipo de grillo llamado “grillo mormón” que habita en Norteamérica –hace una pausa ante la cercana presencia del camarero- - dos cañas más por favor- pues los grillos mormones suelen formar grandes grupos que arrasan como las langostas bastas extensiones de tierras, el origen de esta oleadas viene precedido por un inusual aumento de la población en un espacio corto tiempo lo que provoca que acaben con toda la comida de su entorno y es aquí cuando sale a relucir el lado caníbal de este tipo de grillos que si no tiene nada que comer se lanza al ataque de los de su misma especie lo que provoca a su vez una frenética carrera de grillos huyendo del mordisco de otro grillo hacia otras tierras, cuando se topan con una tierra donde aun hay comida el canibalismo se calma por supuesto y todos tan felices, unos al lado del otro sin ver un su prójimo como algo que llevarse a la boca, pero como el grupo es tan grande la comida pronto se agota y vuelvan a las andadas de su carrera caníbal hacia otras tierras,¿entiendes? ♦ Mira dirás lo que quieras pero no le veo ninguna puta relación con que novia me allá dejado ¿a donde quieres llegar con todo esto de los bichos? Yo te he preguntado como podría sacarle mas información pues no me ha querido explicar nada, le he preguntado si hay terceras personas, si es porque no estoy suficiente tiempo con ella y lo único que es seguro es que me ha dejado y que estoy en la absoluta mierda. - silencio – Cara a cara , ambos sabiendo el porque de las cosas, la tensión aculada explota y los lazos, los años de amistad no bastan para sostener la situación pues en la mesa tenemos a un traidor.El puño de ♦ llega a la cara del falso de – la pelea fue un todo doloroso sobre ellos y la joven garza que resbalo fue a parar a la boca del alegre caimán que mastico tranquilo a plena luz del sol el grillo nota un mordisco en el trasero dando un brinco del susto desde la rama seca donde suavemente se aposentaba descansando y pudo contemplar como un ingente grupo de los suyos saltaban y ejecutaban una similar coreografía. Dejándoce guiar por su instinto de supervivencia se lanzo hacia delante lanzado un crick crick por su dolorida nalga. John Table

Maurice Maeterlinck













La vida de las hormigas. Es interesante
comprobar, de paso , que las tres especies de insectos cuya civilización está muy por encima de la de todos los demás poseen un órgano colectivo o social que, si no es idéntico en unos que en otros, desempeña funciones análogas. Por regurgitación, en este caso estomacal, nutren las abejas a sus ninfas y a sus reinas. La miel de la colmena no es más que un néctar colectivo regurgitado. Entre los termes, el órgano altruista es un a veces el estómago y con más frecuencia el vientre. ¿Existe alguna relación entre el altruismo más o menos completo de aquel órgano y el grado de civilización de las tres especies? Lo ignoro; pero, si hubiera que compararlas entre sí, pondría en primer término a las hormigas, luego a los termes y el último, a pesar del prestigio de su vida brillante, de la maravilla de sus construcciones, de su cera y de su miel, a nuestra abeja doméstica. Supongamos por un momento que poseemos un órgano parecido. ¿Cómo sería una Humanidad que no tuviese otra preocupación, otro ideal, otra razón de su existencia que la donación de sí misma y la felicidad ajena; una humanidad en la cual trabajar para el prójimo, sacrificarse total y constantemente, fuera la única alegría posible, la felicidad fundamental, en una palabra: la voluptuosidad suprema, de la cual sólo percibimos un fugitivo relámpago en brazos del amor? Por desgracia, estamos constituidos de tal manera que la realidad es todo lo contrario. El hombre es el único animal social que no posee ningún órgano social. ¿Es acaso esta razón la que le impide ser otra cosa que un socialista o un comunista precario y artificial? Sólo podemos subsistir viviendo concéntricamente, al paso que las hormigas son centrífugas por naturaleza. Sus ejes no giran en el mismo sentido. En nosotros es todo necesariamente, orgánicamente, fatalmente egoísta. Al dar nos excedemos de nuestras leyes vitales, nos hacemos traición, con esfuerzo que nos hace faltar a la regla y que calificamos de acto virtuoso. En aquellas especies ocurre lo contrario: al sacrificarse, al prodigarse, siguen su natural inclinación, y, al negarse, se violentan y transgreden su instintivo altruismo. También poseemos en el espíritu y, a veces, en el corazón; pero como no es físico carece de eficacia. ¿Acabarán la función, la insistencia moral y espiritual por crear el órgano material, como creen los transformistas? No es imposible. En la naturaleza, con la complicidad de los siglos o de los milenios, se puede adivinar prodigios que no atrevemos a esperar. Sin embargo, hay que reconocer que el prodigio parece ahora menos inminente que otras veces, y ya bastantes épocas han sido más generosas que la nuestra. Las religiones eran como el cebo o el boceto de un órgano altruista y colectivo que nos ofrecía en otro mundo las voluptuosidades que las hormigas, al entregarse, desfrutan en éste. Vamos extirpándolos; sólo nos queda el órgano egoísta e individual de la inteligencia, que tal vez algún día se supere y rompa el círculo que la encierra, ¡pero sabe dios cuándo será eso! Por último, no perdamos de vista que, aun entre las hormigas, esa caridad universal, esa perpetua comunión, no excluyen las guerras. Cierto es que cada vez son menos frecuentes y crueles de lo que cree el vulgo.

23 may. 2009

¿Posible café gratis?

















                Un bar donde tomar café, un bocadillo, un zumo… La TV está para que mientras tomas un buen desayuno con tu café, un bocata de tortilla y un zumo de naranjas recién exprimido mires lo que pasa por el mundo. La atmósfera está cargada de miles de palabras que al juntarse no son más que un murmullo ruidoso, si te atreves a separarlas saldrán todo tipo de historias, como unas 732 que son el compendio total de historias existentes. Los camareros que llevan años en este mundo conocen casi todas ya. Hay mesas pegadas a la pared y hay butacas cerca de la barra de metal higiénico. Café con leche por favor… ¿qué le debo jefe? –Un euro- la moneda ya está en manos del camarero, que le da un golpe que no llega a serlo contra la barra y a continuación la depositara en la caja. Un sudoroso gordo taxista de unos cincuenta años suele comer a menudo por este bar. Se deja caer cada tarde para zamparse siempre lo mismo, siempre revisa bien el menaje pues no confía en la limpieza del bar. Suele saludar a mucha gente después de rascarse los huevos, lo llamaremos señor limpio. Antonio vive a dos pasos del bar, se escapa de vez en cuando sin que su mujer lo sepa a tomar una copa o tres, le encanta beber. Mirar los partidos de fútbol en el bar le relaja, su equipo es de los que suele perder. Su mujer sabe que va al bar a beber más de la cuenta, hace años que dejo de molestarse. Hastíó matutino. Este es un bar con muchos clientes fijos pero también esta cargado y oxigenado por gran cantidad de gentes de paso, cerca hay un juzgado lo que permite oír toda clase de historias. El señor limpio y Antonio fueron testigos cuando un hombre como dicen ahora después de que pasara todo, un tanto raro, “con malas pintas” fuera reducido por tres policías de la secreta delante de sus narices. Según se supo después el individuo era un peligroso camello que había apuñalado y matado a dos camellos que se la jugaron, pero lo mejor de la historia está por llegar pues el camello se había fugado no hacia menos de media hora de los juzgados por la ventana de su celda, no se sabe muy bien como lo consiguió pero lo cierto es que pensó que nunca le buscarían en el bar de la esquina y en honor a la verdad llevaba razón pues "los secretas" solo querían tomar un café antes de ir a iniciar un profundo rastreo por el barrio de donde procedía el delincuente. Los almuerzos son muy ajetreados y se suda la gota gorda para atender a todos los comensales, afuera un hombre descansa a la sombra de una pared, no tiene muchas pertenecías y de su origen se dice que es natural de Dinamarca pues así lo había expresado alguna vez. Limpia coches y habla poco, tiene unas botas de montaña y le encanta el ritmo tranquilo y aplatanado de los Canarios. La gente le conoce como “posible café gratis”.  El origen del nómbrete no es una historia nada original, pero “posible café gratis” siempre saca una sonrisa a Andrés, el camarero que le conoce desde hace seis años. El danés asoma la cabeza todos los días sin llegar a entrar al bar, solo mira unos segundos hacia dentro y pronuncia la frase que le da nombre: ¿posible café gratis? Y sin dejar apenas tiempo de reacción vuelve al aparcamiento donde espera poder limpiar algún coche. De vez en cuando alguien le invita a ese ansiado café. A veces es el mismo Andrés el que se apiada y le obsequia con un posible café gratis. Puedo decir que todos los días alguien pica en el anzuelo de esta historia, y es agraciado con un algo ignorado, curiosillo y chorretil, convirtiéndose en nuevos trovadores de un cuento urbano llamado “posible café gratis”. Está en la barra y tiene prisa, pide un café y un vaso de agua, apenas levanta los ojos de su café, se siente incomodo pues este no es su bar ni sus camareros pero tampoco está tan mal. Su vista escudriña la barra en busca del periódico, algo le distrae por un instante , a su oído llega una voz curiosa, de alguien extranjero. Es un guiri que grita desde la entrada - ¿posible café gratis?- La voz le recuerda al protagonista de la serie esa de principios de los noventa ¿Cómo era? – Se dice- consigue acordarse del titulo “Primos lejanos” pero no está seguro del todo. Piensa y recuerda la frase “primo Larry” mientras levanta la cabeza y añade a su registro auditivo una cara que nada tiene que ver con la del protagonista de “Primos lejanos”. Se trata del rostro de un vagabundo de unos cincuenta años con el pelo rubio quemado y una piel curtida por el sol, gasta una barba sedeña aunque no sepa que es una barba sedeña sabe que esa lo es. Andrés seca vasos contemplando la habitual escena a la vez que se percata de la cara de extrañez del cliente que observa como el vagabundo se pierde calle abajo a través de la cristalera. Entiende que no sabe de ese endemismo local y antes de que el cliente comente nada decide adelantarse y le explica todo lo que sabe del danés, de su devenir todos los días con la misma frase y como siempre suele decir después de contar lo poco que se sabe de “posible café gratis” añade en tono cortés – Es buena gente, nunca a molestado a nadie- Pero el cliente le interrumpe antes de acabar la frase preguntándole si sabe como se llama - pues... nunca se lo he preguntado la verdad y nadie lo sabe que yo sepa- comenta Andrés. Todos los vasos están secos y la historia dilucidada. El cliente solicita su cuenta y pide un café para llevar que Andrés siente como un logro personal en la causa perdida de ese hombre sin pasado, arrancado como una planta, de su contexto y lanzado al anonimato y la hostilidad de la gran cuidad. Es la vida de un danés que un día vino para recorrer el archipiélago Canario en busca de un barranco donde vivir tranquilamente y recrearse con el sol y las montañas. John Table

20 may. 2009

Cuasicristalina




















  Desierto. El café da fe. La casa es redonda con el techo de madera, si lo ves desde dentro es como el esqueleto de una ballena. Tiene tejas largas como uñas de porcelana y en el centro hay un tragaluz con una pequeña entrada que crece hacia dentro. La casa está en medio de un valle. El salón es amplio, el suelo es de mármol blanco y la casa entera es el salón que como único soporte tiene seis columnas desnudas en roca roja. Las paredes son unos enormes ventanales, en el centro de la habitación hay una mesa de madera maciza y una silla del mismo material; es clásica y con formas orgánicas, digamos que está bien doblada. En la silla hay un hombre que viste ropajes de seda blanca, no tiene barba pues no le crece, toma café en una taza sin hazas y remueve el contenido con una cuchara de oro puro. En el centro de la mesa un pequeño círculo, del que sale una línea en ambas direcciones. Bajan por las patas una a cada lado, son de oro incrustado con un centímetro de ancho. Las líneas siguen su camino por el suelo en direcciones opuestas, ambas seden y al final converge, pero de pronto se separan, les gusta está travesura, juegan a disponer formas con simetría decagonal perfecta. Al final y un poco antes del crepúsculo salen por la puerta unidas en una misma línea un tanto más gorda. Como una veta tocan la tierra y se pierden en el subsuelo. La taza está vacía y el café en el estomago reposa. El sol cae. Llega la noche y antes que la Luna se vea, el suelo desprende un poco de luz. El firmamento también tiene luz propia y en él se marcan miles de puntos de colores azules, amarillos y algunos rojos. Destellos de las galaxias. La Luna sale, si te acercas a las ventanas y te sientas en el suelo frio, la veras enorme y unas delicadas cuerdas sonaran pasando cerca, por detrás de los sueños. Sin que se vea hay un fino colchón que se esconde con unas cuerdas por debajo de la mesa. Lo abres y te dispones a dormir, todo es extraño y quieres volver a tu casa.

12 may. 2009

Semen y antropología con Marvin Harris.

Nada de poesía, ir al núcleo de las cosas. El mar empequeñece al barco ballenero que lucha entre las olas y las peligrosas corrientes que les pueden aplastar contra las rocas y hacer trizas toda la masa de huesos y carne de los intrépidos cazadores de ballenas. Son valientes y nadie lo pone en duda. Un arpón se clava en la espalda y atraviesa con gran dolor al animal hasta que la carga explosiva que se aloja en el núcleo de las cosas explota y mata por fin a la ballena. Arriba el capitán mira todo desde su atalaya y como si se tratara de una cuchillada que se lanza contra alguien de manera sorpresiva directo a la yugular, una línea de sangre caliente en gotas llena su cara. El animal es subido por la plataforma para su posterior despiece, en la cubierta los hombres están impacientes y ávidos de carne apuraban el afile de cuchillos. El capitán esta ahora con los chicos contemplando el espectáculo de tripas, grasa y el vaivén de las olas con el sabor en la boca de las cosas bien hechas. Pronto como mandan las normas, alguien separó la enorme polla del cetáceo para ofrecérsela al capitán que con gran energía levanta el miembro de más de cien kilos sobre su cabeza acompañado de un enorme grito que es repetido por todos y cada uno de los componentes de la tripulación. Mientras el enorme océano se lleva a escondidas sus voces. La llegada a puerto está marcada por otra vieja tradición vinculada, como no, al pene de ballena. El capitán se dirigirá arrastrando el pollón hacia su hogar y entrando por la puerta de la cocina que abrirá de una patada donde la esposa le tiene que esperar preparada para la cópula. Sin decir palabra el capitán romperá con el pene de ballena la mesa de la cocina que él mismo construyó meses atrás antes de la partida como un acto simbólico, dando por terminado una parte del continuo ciclo de destrucción construcción. Una vez que la mesa queda bien rota el macho debe acercarse a la esposa y romperle la ropa de un solo y salvaje gesto, y ésta, al verse desnuda y terriblemente excitada ante la descarga viril de su dueño y esposo se lanzara a chupársela, lamiendo con inmensas ganas la tiesa y dura polla. La lengua ha de comportarse como una toallita hidratante que deje bien hidratada una superficie seca; deberá también tragársela por completo sin olvidar mirar a los ojos del macho, que se verá obligado a dar unos terribles aullidos de placer que dejaran ver en su cuello las grandes venas que se agitan bombeando sangre por todo el cuerpo. En estas primitivas culturas las venas marcadas en el cuello son recogidas como señal de virilidad. La fase final del ritual será la consagración sacro religiosa que viene dada por la puesta del pene entre la nariz y la frente, donde en suave reposo debe permanecer mientras expulsa el semen que ha de resbalar por la cara de la hembra. En este punto el macho dará gracias por volver sano y salvo una vez más a casa dando así por concluido otro ciclo vital de la vida de los pueblos balleneros. John Table