15 abr. 2017

1 abr. 2017

Hilda Wangel

(1888)

11 mar. 2017

6 mar. 2017

La Novela Film




                           

 
Reverso 

16 ago. 2016

29 jul. 2016

EXPLOSIÓN EN LA FÁBRICA DE PIROTECNIA epifóricamente AGITACIÓN DE LAS MARIPOSAS tropicales en los cajones DEL MUSEO, TAXONOMÍAS VARIAS Nuda Vida. Congruencia emocional.



En la zona del ser el antiesencialismo radical y la desestabilización de identidades es un método decolonial en la medida que las identidades se han exagerado como superiores (Grosfoguel, 2013) Pero allí donde las identidades son negadas, inferiorizadas o devaluadas por la colonialidad del poder, el "antiesencialismo" impide a los pueblos reconstruir sus identidades, sus saberes, sus formas de vida y sus conocimientos. Se convierte en parte del hecho colonial. 
Descolonizar la rebeldía.  Raúl Zibechi 

4 jul. 2016

Brand New


2 jun. 2016

29 may. 2016



 De tipo atmosférico. El zumbido de las moscas en cercanidad con la imagen de un ojo seco repleto de moscas, arcanas larvas bajo la epidermis. Hiper saturación de perfume. Un barco atraviesa un casquete polar evocando la idea de un grueso cristal blindado de una entidad financiera reventado, aniquilado, superado.


El buque o como “queramos llamarlo” recorre las calles abriéndose paso entre escaparates cual casquete polar, queremos decir que nuestras manos y centenares de moscas ya no se darán de bruces con la dura transparencia. El niño extiende su brazo y se lleva dos ricos pasteles con virutas de cristal, transparencias opresivas o fresadoras salvajes. Nos debemos a esta imagen: bulbo casco en fotolito mientras va dejando tras de si una estela de gruesos cristales flotando a la deriba. Nos debemos a esta imagen. Da

3 may. 2016

Simulación Know How

                                
                      Lumpen teodicea / Emprende Muere

23 abr. 2016

Pliego III

Avanza siempre. El fango le llega hasta la rodilla 
y luego al vientre.  Pliego III

21 abr. 2016

19 abr. 2016

La pesca de la trucha en la calle de Eternidad


El estudiante de tercer año de ingeniería en la Universidad de Montana sacó la lata y troqueló un complicado dibujo de agujeros sobre el metal. Los agujeros dibujaban círculos cerrados sobre sí mismos, como un perro con una manguera de incendios en la boca.
Luego ató un cordel a la lata y se puso una enorme hueva de salmón y un trozo de queso suizo en la lata. Tras dos horas de fracaso íntimo y universal regresó a Missoula, Montana.
La mujer que viaja conmigo descubrió la mejor manera de capturar las carpitas. Utilizó un cazo grande que tenía en el fondo los restos de un remoto flan de vainilla. Puso el cazo en las aguas poco profundas de la orilla y de inmediato se congregaron centenares de carpitas. Luego, hipnotizados por el flan de vainilla, entraron como una cruzada infantil en el cazo. De una cazada obtuvo veinte carpitas. Llevó el cazo lleno de peces a la orilla y la niña estuvo jugando con dos pececitos durante una hora.
No perdimos de vista a la niña para asegurarnos de que sólo abusaba un poco de ellos. No queríamos que matase ninguno, porque era demasiado joven.
En vez de hacer un ruidito peludo, se adaptó enseguida a la diferencia que existe entre los animales y los peces (?) y pronto empezó a hacer un ruidito plateado.
Atrapó uuno de los pececitos con la mano y se quedó mirándolo un buen rato. Le quitamos el pez de la mano y lo volvimos a meter en el cazo. Al cabo de un rato, ella solita volvía a meterlos en el cazo.
Al final acabó aburriéndose. Volcó el cazo y una docena de pececitos cayó en la orilla entre aletazos. Juego de niños y juego de banqueros: una a una iba recogiendo aquellas cosita plateadas y las devolvía al cazo.
Dentro quedaba un poco de agua. A los peces les gustaba. Te dabas cuenta.
Cuando se cansó de los peces los devolvió al lago, y estaban todos vivos, pero nerviosos. Dudo mucho que vuelvan a querer flan de vainilla.

Richard Brautigan, La pesca de la trucha en América.

31 oct. 2015

Bolas perfectas que nadie construyó


No hay ninguna posguerra.
Los necios llamaban paz al simple alejarse del frente.
Los necios defendían la paz sosteniendo el brazo armado del 
dinero.
Más allá de la primera duna, los enfrentamientos proseguían.
Garras de animales quiméricos hundidas en las carnes, el Cielo lleno
de acero y humos, culturas enteras extirpadas de la Tierra.
Los necios combatían contra los enemigos de hoy avituallando
a los de mañana.
Los necios hinchaban el pecho, hablaban de libertad, democracia, aquí en nuestro país, mientras comían el fruto de las razia y saqueos.
Defendían la civilización de sombras chinescas de dinosaurios.
Defendían el planeta de simulacros de asteroides.
Defendían la sombra chinesca de una civilización.
Defendían un simulacro de planeta.

26 ago. 2015

Decimocuarto día


20 ago. 2015

Kevin Carter



18 ago. 2015

Traza de Escombros

Archivo Data

15 ago. 2015

Inversión de signo

"Que se sepa de una vez; no seré un civilizado" Arthur Cravan








31 jul. 2015

Mr. Lonelyhearts

                                     Alcaudón o pega reborda 
                                                      

29 jul. 2015



¿ Cómo ir de la sobrealma al topos de agon 

27 jul. 2015

Meteoro

Meteoro raya el aire y en la copa de un árbol solitario se va esconder. 

25 jul. 2015

"Haya luz" y hubo luz oscureciendo la nombradía de aquél.



Falsamente humilde te acuestas en la cama. Poco a poco el peso de los huesos va en aumento y acabas por hundirte en la cama que simplemente te asimila por completo cerrándose a tu paso, quedando un par de pliegues como incomprensible vestigio. Un yunque en la cama debajo de las sabanas blancas arenas movedizas. Esa noche otros fornicaran en el mismo lecho sobre el cual han de asentarse otros más- lo he dejado dicho- madre del río. Las cortinas movidas por el suave viento del verano y de ti nada se sabrá, yo mismo. La sonata se repite- Miren a esos dos, es tan fecundo-. 





Daimonización en Stevens




   La pollada de una madre majestuosa cavila 

   como si las abstracciones fueran, ellas mismas, 

   pormenores de una sublimidad relativa.
  
   Esto no calma la mente de un poeta. 

   Es el sino que mora en la verdad.

   Obedecemos los llamados persuasivos de nuestro fin.
 

                                           Wallace Stevens


                                                                    

15 jun. 2015

Mudita- Schadenfreude


Pintar el recuerdo, sentir lo vivido, no atraer a las moscas.



 

Estirpe manufacturera

video


    Tened preparo el ariete, esperanza redentora                      

    Sed ateos de la mercancía  dijo la estirpe de los manufactureros.

    Manantial, sed tengo.

 

 
 
                       
                       

31 dic. 2014

Exocétidos



                       Los sueños aceptan la verdad y la mentira por igual, vacuidad notable. 

23 dic. 2014

Testimonia Floral collage


Ecolalia




Pensamiento/silencio/sonar de murcielago dibujando el mapa de la vida: Hermanos que encontráis bello cuando os viene de lejos...ecolalia.

Boca/sonido, habla: Hermanos que encontráis bello cuando os viene de lejos. Ecolalia.




21 may. 2014

# 3


20 may. 2014

Lectura:


Prositus contemplativos, desdén multitudinario, umbral paco.



       Caminamos en círculo en la noche y somos consumidos por el fuego


En un mundo jodido y bastante loco. Uno va caminando por ahí y se inventa una filosofía para cenar. Pero antes de que te des cuenta, el cartero te trae el primer telegrama de que todos tus cerdos se han muerto de rabia, tu frac ha sido arrojado desde la torre Eiffel y tu ama de casa padece cáncer de huesos. Consultas sorprendido el fondo que te parece una buena inversión de capitales, entonces el mismo cartero te trae un telegrama según el cual todas tus gallinas han muerto de fiebre aftosa. Tu padre se cayó en la horca de remover el estiércol muriéndose de frío y tu madre reventó de pena a raíz de sus bodas de plata  ( a lo mejor también se le había enganchado la sartén en las orejas, no lo sé). Esta es la vida, mi estimado amigo. Los días cambian como el movimiento de tus intestinos y tú, que tantas veces corriste el peligro de ahogarte con una espina de pescado, sigues con vida. Te escondes debajo de la colcha y canturreas una canción. Y quién sabe, no cantes victoria antes de hora, quizás el próximo día te vea sentado a la mesa, la pluma dispuesta, inclinada sobre tu nueva novela Chusma. ¡Quién sabe! Esto es el dadaísmo puro, señores míos. Si ese Tristan Tzara hubiera comprendido alguna vez una pizca del sentido que tiene esta famosa existencia que uno lleva a medio camino entre monos y chinches, no habría hecho del dadaísmo un arte abstracto.  Habría entendido la farsa de todo el arte y de todas sus tendencias y se habría convertido en dadaísta. ¿Dondé han dejado su ironía estos señores interesados en figurar en una historia de la literatura?, ¿dónde esta el ojo que medio llora medio sonríe sobre el inmenso trastero y carnaval que es este mundo? Han perdido su autonomía detrás de los libros, la ambición de no ser aún tan famosos como Rabelais o Flaubert les ha quitado el valor de reírse- les queda anto por caminar, tanto por escribir, tanto por vivir. Rimbaud se lanzó al mar para llegar a nado a Sta.Helana. Rimbaud era un tipo cabal, ellos están sentados en los cafés y meditan sobre el camino más rápido para convertirse en un  tipo cabal. Tienen un concepto académico de la vida- todos los literatos son alemanes; por eso nunca llegarán a la vida. Rimbaud, sí comprendió bien que la literatura y el arte son cosas muy sospechosas- lo bien que se vive en cambio como bajá o propietario de un burdel donde el crujir de las camas le canta a uno la canción del aumento de los ingresos.        

 Salir a la calle y disparar se ha convertido en una práctica tan común que ya no podemos imaginar el silencio. Escudados tras maletines y portafolios, siguiendo más el color de la flecha que el concepto, nos creemos en nuestro paseo urbano, como un zapping que siniestramente descubre la misma obnubilación detrás de cada recodo. También nos  creemos inofensivos. Pero aunque no somos responsables de esa proyección de nosotros que poco a poco terminaremos tomando por más real que nuestra propia vivencia (será toda nuestra vivencia), participamos efectivamente como receptores en la formación del modelo. La inocencia que supone toda iluminación es hoy fulminada antes de haber podido ser experimentada. Si convenimos en que la evocación, que no metáfora, con que emprendí este texto, ha de ser comprendida como reprensentación de sí misma y contextuada por tanto dentro de un juego de lenguajes ( para qué ser artistas, si pudiéramos ser asesinos), cada uno de nosotros se halla en este terreno armado hasta los dientes y cada uno de nosotros es extremadamente vulnerable. Las calles de las ciudades modernas, y cualquier cuidad lo es hoy, están llenas de proyecciones del deseo que sólo conservan la estructura ósea del signo: su referencia a otra cosa. La búsqueda de una relación natural con el mundo, no mediada por la coerción del signo, se ha realizado en una relación no mediada con el signo, y en este marco existencial, definido por un rectángulo perfecto, se desarrolla en tres dimensiones la más fabulosa escabechina.

El corpus más abundante de imágenes que pueblan nuestra experiencia, y el que produce ejemplos más impresionantes, no procede de la vida cotidiana, sino de un mundo de ideas no conceptualizadas del que extrae sus motivos la publicidad. Pueden distinguirse dentro del discurso publicitario numerosos recursos, juegos y estrategias que fueron las vanguardias artísticas las primeras en poner en escena. No aludo tan soló a prácticas formales, como el feliz acomodo que el collage y el fotomontaje han encontrado en las marquesinas de los autobuses o la manipulación sistemática  del lenguaje codificado mediante descontextualización y utilización de eslogans. Voy incluso más allá de señalar una suerte de deriva impuesta en la suceción de motivos fragmentarios y en la modificación permanente del decorado urbano que introduce múltibles grietas en la realidad cotidiana: cada día tenemos que buscar el portal de nuestra casa entre imágenes cambiantes, hoy en unos pechos que recuerdo, quizá mañana tras una dentadura perfecta.

Y mi única finalidad al decir lo anterior ha sido incorporar la desesperación humana, sin la cual nada puede abonar aquella fe. Es imposible afirmar la primera y negar la segunda. Quien finja tal fe sin verdaderamente experimentar esta desesperación, no tardará en adquirir, a la vista de los avisados, el perfil del enemigo. Enemigo que habita al salir a la calle con un revólver en cada mano y, a ciegas, disparar cuanto se pueda contra la multitud. Quien nunca en la vida haya sentido ganas de acabar de este modo con el principio de degradación y embrutecimiento existente hoy en día, pertenece claramente a esa multitud y tiene la panza a la altura del disparo.

12 may. 2014

Llareggub Johnnie Cristo

                                             
                                          Besadme en el Bosque Lácteo 
                                          o dadme un penique. 

3 abr. 2014

Schrebergarten

                                                
           Se han caído las hojas, no llegarán al cielo (…)
 



28 ene. 2014

La sombra de un Palo



Apago el ordenador. Si es como yo creo que es, me pregunto que clase de sueño sigue al apagar el ordenador, acaso dreame. Para cuando se rompe se muere. Son enfundadas las esperanzas de que el código binario salvara nuestros recuerdos aun cuando nos hayamos apagado. La esperanza no es mía. Es sobre lo que sucede al acostarnos y al apagar el ordenador. Se reorganizan las ideas dicen. No me interesa. Me interesa el daño causado por las comparaciones. Por la acumulación de capas. Rota la memoria, rotos. Un hijo abre el ojo. No sabemos lo que sucede al escribir ni mucho menos cuya sombra tapa y protege a los objetos, dentro las comparaciones, el rey fagocitador, símiles , metáforas que le otorgamos al mundo. El teclado habla, bla, bla, bla. Es rápido y astuto. Dice estar más cerca de la punta de la lengua que de otros órganos. Borrón y cuenta nueva dentro de lo que denunciamos y acrecentamos. Puerco diccionario, obituario de una fluidez ajena al tacto y al oído aplasta por siempre la comprensión. No es ni tan siguiera una rueda fecunda, un ciclo que se repita, son miles de hojas que no saben apenas de las otras hojas de los otros libros, de los no-libros, mal masticar que se caen los dientes sin llegar a saber leer entre lineas. Mi discurso se recrudece contra la patria que dice ser sólida tierra de individualidades colectivas y no sé que juego de palabras enfrentadas, para nada desnudas. Rotos los objetos de rotundos significados, ya no vale eso. Si ni tan siguiera quiero decir que romper objetos valga la pena por lo menos para la mente. Es el viraje, escupir pus. Sugerir piel o querer agacharte ha oler el suelo. Como si las imprentas antiguas, calientes de tinta mataran más que nunca. Denuncio al anuncio. Ayer. No creo que nadie pueda explicar lo del ordenador con frescura, dirán algo rítmico y científico para que me vaya tranquilo y al marcharse desmotar el ordenador y buscar en el, no sé tal vez palabras que no me hagan buscar nada, gusto metálico y placas, ver de esa otra forma- Nadie sabe a donde van a parar los detritus. Se paran en la mente, en la biblioteca infernal. Como si narrar fuera hacerlo desde las fotos de varios colores recién impresas, como si un oficio matara al otro confundiendo la voz con el narrador el pensamiento con la idea. Revelarnos contra el sistema nervioso dicen algunos. Laxa tarea, frases cortas con acento sureño y mesianismo denunciador de lo perimetral sin apenas odiar las chaquetas de pana. La base no es que este podrida es que los que constatan su existencia la niegan, la definen. ¡Dejen paso carajo, malditos ismos!


La sombra de un palo. Abás.
Aki.

31 dic. 2013

Sache



Jacinto en las bocas de Alfeo




  • ¿Recuerdas?
  • No
  • ¿De veras?
  • No
  • Un perro al que le abrí la boca con las dos manos para ver sus colmillos justo cuando detrás miá ardía la casa en las proximidades del charral
  • Recuerdo el bosque y el Nogal en el que clave la imagen de San Geronimo
  • ¿Qué bosque?
  • Una noche llegue a casa y degollé a los perros, su sangre caliente pude sentir
  • No
  • No lo sé pero tengo un sin fin de hojas viejas amarillentas llenas de manchas de humedad, creo que debemos narrar sobre estas o dejar caer gotas de sangre para cuando llegue el verano y me sangre la nariz
  • No
  • Si
  • Las galeras y todo eso, podemos retirar los escombros y ver que ha quedado del sótano
  • Mi cara esta sucia por culpa del plástico que quemamos ayer
  • Lavate, se me ocurren las palabras “fecundo manantial de aguas trampantojos”
  • ¿Y el viraje?
  • No recuerdo, te estas plegando te noto
  • Mira dejate de bobadas sera mejor que nos alejemos de aquí, ¿que habrá sido de mamá pasa?
  • Ejercicio de voluntades aprendidas dice la sociología pero la cara de mamá y tu idea de que mamá fuera nuestra pasa seca me encanta, deliberadamente un plato blanco y una uva en el centro dejada al sol y eso... fotos de nosotros por debajo de madre agarrados a sus rodillas seguido de cerca por fotos de nosotros altos arropando a una pequeña madre con los pies hundidos en la tierra echando raíces en un suelo de flaquezas.
  • ¿Es algún tipo de consuelo?
  • No, pero albergo algún tipo de gilipollas dentro de mi, acuérdate que solía afirmarme en la idea de “Por un cerrojo, un mundo” y ahora que no tengo ni cuarto ni puerta me siento igual con los pies calientes como sobre la moqueta
  • Esas botas son buenas no te quepa la menor duda
  • ¿Es un páramo o un bosque?
  • ¡¿No era un charral?!
  • La casa era una cabaña de madera y el perro un chucho
  • Ya. Y el humo era oscuro y visible a kilómetros.
  • Madre era polaca
  • ¿Polaca madre?
  • ¡Amen de amenes!
  • ¿Lo dices por las fotos?
  • Si, todo tenia luz de industria metalúrgica. Un flujo ardiente de metal fundido que no paraba de dar algún tipo de mortecina luz.
  • Vale entiendo la parte de llevar gafas de soldador. El resto me suena extremadamente vocinglero. Pero esa es la luz de tu recuerdo, tan solo la luz de tu recuerdo. No quiero agazaparme ni charlar más.

29 dic. 2013

yokokomo

 

3 dic. 2013

«Asmo» - remenber? - no




La memoria tintinea
apenas recuerdo su rostro
Disoluto, amargo, voluble
como un lienzo...como medios de decir todo lo que es inexpresable, formas simbólicas
una arista de su piel, una escama comida adentelladas por ácaros hambrientos

                                                Seattle en 1999 
½      

14 jun. 2013

Major Tom





En la plenitud del día el tiempo se fragua. ¡Boom!
El tiempo que se fragua. La voz.
Sucede a veces. La mirada puesta entre los matorrales, estos se mueven en sonoro estrépito, al rato todo cesa. El erizo corre a refugiarse dentro de una vieja madriguera, esta completamente empapado. Una vez dentro de la madriguera sacude su cuerpo. Al rato se siente seco y tranquilo. Muchas ramas que te tocan y te aruñan la piel. La ropa hecha jirones. La emboscada al caribú. La rama que cruje.

Se bajo de la mesa. ¡Bájese de la mesa!- Le reiteraron. Mis ojos. Se calzo las botas antes de bajarse. Salio de aquel lúgubre cuartucho y se incorporo al camino de tierra que pasaba cerca de la casa. El lugar un escenario mínimo, mentalmente plano. Dos arboles, una casa, una brizna de aire caliente un billón de billónes de cereal seco. Entre milla y trigo la espiga le entro en el ojo. La tierra enfundada en un satén amarillento cargado de pequeños pliegues a razón de un paño colgado en la pared, sujeto por una oxidada tacha. Un debate interior. Exequias. Se quedo quieto, destruido por lo monótono de aquel lugar. Miro la sombra del ciprés acrecentarse. Pensó nuevamente en la mesa y sintió como sus ojos se estaban secando. ¿Habría algún río cerca?
Apoyo su espalda contra un pedrusco para quedarse dormido y soñar con un gigantesco río de aguas turbias, en donde se yergue el sauce llorón a lo largo y ancho de los márgenes. Soñó con un río que conocía.
Una nulidad que hace que veas un fondo azul donde explota un cohete. Tres caras manchadas de carbón. Existen tres tipos de fuegos. La hoguera es uno de ellos. Vemos como se derrite el cristal y se encamina saliendo de la nave río abajo. La mesa se cae. Se arriban las llamas. Una cuerda amarrada a una de las patas de la mesa. Alguien tira de ésta y la pata sede - verse arrancada de cuajo-. La montañita de arena que estaba en la mesa se la llevo el viento. Grano a grano ira a parar a un alto horno. ¿No es eso?
¿Extemporáneo? Granos arrastrados por el viento uno a uno llamados en una cierta acumulación que se produce en algunas esquinas -arena-. Procede anular este sistema. El grano. El trigo. La llanura. Las ramas. A expensas de la metáforas no se puede vivir. No podemos cargar de significados a las metáforas de las metáforas. Capas de fango metafórico, capa a capa; lodo, trigo y saliva. Una visualidad exquisita. El desierto se mueve. El sonido del desierto.
    Major Tom - Muchacho coge tu botas, póntelas y camina, ya no habrá dualidad que valga. No habrá buenas metáforas ni mucho menos una alta lógica en todo esto que dices y narras. Empuja un poco te digo, no eres tú. Acepta no serlo y ya sabes hazme caso quítale las tachas al diccionario por aquello de...ya sabes, no quiero repetirme. Ve a ese río que conoces. ¡¡Bañate compañero, es un sueño tan real!! Déjate llevar por la corriente río abajo como ya lo has hecho, flotando, mirando el cielo azul. Que las ramas de los sauces te aruñen. Sal del río cuando gustes. Estarás más abajo ¿Recuerdas esa llanura que no estaba donde estas ahora? ¡¡Junta esos dos mundos maldita sea!! Tu saliendo del Nekar y entrando en esa llanura en la que dejaste al viejo escritorio y una silla. No vale la pena darle alma a la piedra. No lo hagas con un programa de video. No juntes esos dos mundos con un copia y pega. (Yo) Tú en el Nekar/Tú en la isla. Digo que lo hagas. Ve, sal del río, no importa que la bicicleta se nos quede atrás. ¡¿Tu bicicleta se llamaba crótalo diamantino?! ¡Que hijo de mala perra eres! Ve a sentarte al sol junto al escritorio, en la llanura ¿Te notas cansado? Estas tiritando. La blusa azul pegada en tu cuerpo. Desprende te de ella. ¡Recuerda que tienes arena en el bolsillo! Sí, esa misma arena que sacaste del fondo del Nekar. Nada de separaciones abstractas, nada de sujeto y objeto, estas metido de lleno; sentido y realidad. Estas empapado por el río, como lo estas en la llanura donde luce un sol esplendido; ¡Es la arena del río, de veras! ¿Qué cómo llego hasta aquí? Ni idea. ¡Ponla encima de la mesa por el amor de dios! ¡Hazlo, rápido!... ¿Qué te pasa, ya no recuerdas? El cuerpo, el pelo, la arena...ajados por el sol. Al rato comenzaste a soplar como quien lo hace sobre una tarta llena de velas, quedando apenas tres granos oscuros. La llanura que está cerca de la finca en el barranco, a unos tres mil quilometros del Nekar. ¿¡Te tengo que recordar todo!? Tú con tus bobadas del escritorio que te compraste y dejaste en esa llanura con una silla. Decías que no significaba nada. ¿De donde dimana esto?
    Major Tom II - Nunca dije que no significara nada. Fue algo rutilante. De ver. De ver si puedo creer en que se puede estar probando cosas. La llanura, la mente, idear cosas, esclarecer cosas y lo extraño de todo esto. Recuerdo lo que pensé sobre el escritorio y todo ese royo de la llanura. Y como devino todo en un proceso que salio hacia afuera en una demarcación concreta en un tipo de oxímoron. Grito silencioso. Dije que entendía parcialmente el significado de lo que hacia pero que no quería darle más fuerza de la que tenía. Que veía lo absurdo de lo que se estaba llevando a cabo, sin sentir profusas contradicciones. El escritorio y el lugar que ocupa en relación con el lenguaje escrito. ¿Cómo se quedan en la mente esos pensamientos no escritos? Vuelvo al escritorio y plasmo cosas. A veces miro libros, facturas. No sé. ¿Que ha de significar acaso? Mi mente sigue. Vuelvo, por ejemplo a aquel pensamiento que se erigió en las aguas del Nekar. Cada uno triste y peleado. Paramos el coche en el arcén. Caminamos y vivos charcos llenos de renacuajos y volvimos a sentir equilibrio valorando tal cosa; el fango... el agua encharcada en donde se apelotonaban cientos de renacuajos que asomaban la carita y abrían su boca (...)inmersos como estábamos en observaciones de una densidad gelatinosa, los campos de cultivo parecían recién arados. Llegue a beber su agua. Mi piel sin nostalgias. Qué bueno que pueda charlar contigo a viva voz. El papel blanco con tanta luz da mucho la lata. Luego se mezclaron, una quiso matar a la otra, luego se mezclaron o algo de eso. A los pies de una escultura de plástico que anuncia ser un verdadero profeta. Una especia de arenga...
    Major Tom - ¡Basta! ¡Basta! ¡Silencio! ¡Vuelve a esa llanura! ¡Vuelve al río! ¡Dame un beso!... Coge el martillo y has añicos todos los cristales, todos los espejos. Rompe la puta mesa, has que arda. No es un juego de purificación, no se trata de desapegarse. Se trata de superar el desapego simbólico; a lo sumo es eso. Se trata de ver el fino valor que tenemos que adherirle a la metáfora, para luego renegar de su pringoso contenido. Te digo que quemes el escritorio como te digo que no lo hagas o por lo menos que no sean letras. ¿Qué dices? ¿Qué podrías tirar en la misma hoguera unos cuantos álbumes?...Me parece una idea genial. Pero ya sabes, nada de simbolismos cutres. No estas quemando el pasado, ni mucho menos tan sólo te veré quemando unas fotos que jamás tuvieron realmente fe. Las fotos no tiene fe en la vida. La noche llega y las brasas te darán calor. Ahora comienzo a reconocerte, por fin comienzo a sentirte. El sol, la piel resplandeciente, el Nekar, la llanura y la mesa... las ramas, las botas, el caminar, los cristales, la poltrona. Como queriendo aplicar una condición unitaria que no llega. ¡Sí, todo eso! ¿Que dices a todo esto mi querido agrimensor?

 Major Tom II - Soy Yo, hijo de la rama que se rompe y de la mesa de tres patas; hijo de un yo que no se percata de que la rama se rompe y que se sabe en las cercanías del árbol mirando hacia los matorrales. Ahora comprendo que la mesa ha permanecido demasiado tiempo a la intemperie... Ahora se quien fue el que amarro una cuerda a una de las patas -¡Fui yo!- Fui yo el que tiro de la pata carcomida y la arranco de cuajo. Fui yo el que no grabo ningún video sobre todo esto.

Una feroz intuición dirigida hacia como suceden los hechos. Replicantes que sitúan bajo una cristalina capa que revolotea, que se endurece con la metáfora; el dualismo, los sensores térmicos, el diccionario,la vanguardia, el reloj (...)Para luego volver a decirnos que para nada podemos entender. Ha venido para quedarse y su espesor ha crecido. De tal forma que volvemos a comenzar sin sentir la sucesión de capas adheridas. Nos deberíamos vestir, vestidor, todos los días con esas ropas confusas. Besos grises.
Una fuerza que ha contribuido a olvidar. La inscripción que nos advierte que todo es verse en el barniz. Forever.

Les amusements naturels, p. 217.    John Table

1 jun. 2013





Emmenez-moi,   chemms!...
                                                 
[¡Llevadme,  caminos!...]

31 dic. 2012

La mala luz- no está nunca muy lejos.


Hay razones para el pesimismo, pero por eso es tanto más necesario abrir los ojos en medio de la noche, desplazarse sin descanso, ponerse a buscar luciérnagas.    

Georges Didi-Huberman.   Supervivencia de las Luciérnagas 




Y, ante todo, ¿han desaparecido verdaderamente las luciérnagas?
¿Han desaparecido todas? ¿Emiten aún- pero ¿dónde?- sus maravillosas señales intermitentes? ¿Todavía en alguna parte se buscan entre sí, se hablan, se aman, pese a todo, pese al todo de la máquina, pese a la noche oscura, pese a los reflectores feroces?

Je est un autre (yo es otro)

video

15 dic. 2012

El Agrimensor contra el Replicante

                                       John Table

21 nov. 2012

Franchutes de mierda, auténticamentes falsos



 Hablar de lø que nunca va ser
Elementalmente prognosis...
  (silenciar del tødo)

 ~Marasmo espiritual irremisible~

                                                                               << Estas søñando>>
                                                                                           !Sueñas...! Nø abras los ojøs.

Le Monument continu (1923)





29 oct. 2012