18 nov. 2009

EL TAO, Lao Tse



                         



















                         XX 
Entre el sí y el no, ¿Qué diferencia hay?
Lo “bueno” y lo “malo”, ¡ es qué se distinguen?
   ¿Debemos temer lo que otros temen?
           ¿Dónde están los límites?  
              Todos están tan alegres
como si asistiesen a la gran fiesta de primavera
         y departiesen en las terrazas.
          Sólo y estoy en calma,
              libre de ataduras.
Soy como un recién nacido que todavía no sabe reír,
desapegado, como un andariego sin lugar a donde ir.
      Todo el mundo vive en la abundancia,
       sólo yo parezco necesitado.
Tengo el corazón tan confuso como el de un loco.
  Los hombres comunes poseen ideas claras.
        Sólo yo parezco ensimismado.
          Impredecible, como el mar,
             sin rumbo fijo, como el viento.
   Todo el mundo parece ocupado,
   sólo yo permanezco ocioso y soñador.
   Soy distinto a los demás.
   Para mí lo más importante
   es ser nutrido por la gran madre.


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