23 oct. 2009

Manifiesto del señor antipirina

 

Zurich, 14 de julio de 1916.

Dadá es la vida sin zapatillas ni paralelo…severa necesidad sin disciplina ni moralidad y escupimos en la humanidad.

Manifiesto dadá de 1918

Estoy escribiendo un manifiesto y no quiero decir nada, pero digo ciertas cosas, como también estoy en contra de los principios.
Escribo este manifiesto para mostrar que se puede realizar a un tiempo acciones opuestas en una sola espiración: estoy en contra de la acción; a favor de la contracción continua, también de la afirmación, no estoy en contra ni a favor y no lo explico; porque detesto el sentido común… hay una literatura que no llega a la masa voraz. Obra de creadores procedente de una verdadera necesidad del autor, y para él. Conciencia de un supremo egoísmo donde se ajan las leyes…todas las páginas deben explotar, ya sea con lo profundamente serio y pesado, el torbellino, el vértigo, lo nuevo, lo eterno, el engaño abrumador, con entusiasmo por los principios o el estilo tipográfico. Por un lado, un mundo tambaleante y huidizo, prometido en un matrimonio con las campanillas de la gama infernal; por otro, seres nuevos…

¡Sí! ¡Sí señor antipirina!

22 oct. 2009

Bendición de la tierra, de Knut Hamsun.

- ¿Qué llevas ahí? - Varios artículos- responde Sivert – queremos venderlos en el distrito de abajo. Geisiler no hace gran caso de la respuesta; tal vez ni la ha oído. Y continúa: - Voy, pues, a comprar las piedras una vez más. Antaño mi hijo compró en mi lugar; es un muchacho de tu edad, y nada más. En la familia es él es el rayo. Yo soy la niebla. Soy de los que conocen lo que conviene, pero no lo hacen. El es el rayo; y ahora está al servicio de la industria. Yo soy la niebla. Yo soy algo, pero él no es nada; es, solamente, el rayo, el hombre dinámico de nuestro tiempo. Pero el rayo, como tal, es estéril. Pongamos vuestro caso, el de los Sellanrao. Veis todos los días que las montañas azules no son invenciones, son las viejas montañas que se alzan desde tiempos remotos, pero son vuestras compañeras. Así vais al unísono con ellas y con la anchura del espacio, y habéis sido arraigados. No tenéis necesidad de empuñar la espada, y sin proteger vuestra cabeza con un yelmo y con mano desarmada, atravesáis la vida rodeados de aventuras. Mira, ahí está la Naturaleza es tuya y de los tuyos. El hombre y la naturaleza no se hacen la guerra; se dan la razón recíprocamente; no entran en competencias ni corren en porfía detrás de ningún prejuicio, si no que andan del brazo. Así os veo; gente de Sellanrao, coronados de prosperidad. Las montañas, el bosque, la praderas, el cielo y las estrellas, todo esto no está sujeto a medidas mezquinas. Es inconmensurable. Hazme caso, Sivert, y conténtate con tu mente con tu suerte. Tenéis todo lo que necesitáis para vivir, y todo aquello que es objeto y fin de vuestra vida eterna. ¿Y qué tenéis, en cambio? Tenéis una existencia legal y honrada, una existencia en armonía con todas los demás. ¿Y qué más tenéis? Nada os subyace ni os domina, gente de Sellanrao; tenéis paz, y poder, y dominio; estáis rodeados de la inmensa bondad. Esto es lo que tenéis a cambio. Descansáis sobre un seno cálido, y jugáis con una blanda mano maternal, y bebéis hasta apagar la sed. Pienso en tu padre, que es uno de los treinta y dos mil. Y tanto otros, ¿qué somos? Yo soy algo: soy la niebla; estoy aquí, estoy allá; voy y vuelvo y, a veces, soy la lluvia que cae sobre tierras sedientas. Pero, ¿los otros? Mi hijo es el rayo, que no es, realmente nada- un resplandor fugaz y estéril – y sabe hacer negocios. Mi hijo es el tipo de hombre de nuestros tiempos, cree sinceramente lo que su tiempo le ha enseñado, lo que le han enseñado el judío y el yanki; yo lo veo y muevo la cabeza. Es mí no hay nada de misterios; sólo en el seno de mi familia soy la niebla, y muevo, disconforme, la cabeza. Y es que a mí, Sivert, me falta el don de obrar sin escrúpulos. Su tuviera este don podría ser también el rayo. Así, soy la niebla.

19 oct. 2009

Collage # 2ª

NACHTREGEN - LLUVIA NOCTURNA , John table

Collage # 1ª


Cuando te veo te creo. John Table

14 oct. 2009

La selva borracha

Tienes pocas posibilidades, pero por suerte su número no incluye el ocho, el cual, ésta estropeado en tu teléfono y sabes dar gracias por ese simple detalle que te ha permitido llamarla. Las llamas del infierno están que arden pero hoy no te quemaras.
Las panorámicas desde el salón de la casa son magnificas. Vive en un noveno piso con vistas a la entrada del puerto, donde los grandes diques dejan paso al mar abierto, justo la zona en la que muchos barcos que, por algún motivo desconocido para ti, echan anclas sin llegar a entrar. Pero lo cierto es que quedan perfectos, todos esos buques fondeando dispersos en el horizonte, vigilados muy de cerca por el puerto y sus enormes infraestructuras. Mira aquel, el barco mercante rojo, (que es de los pocos tipos de barcos que sabes reconocer) ¿que tipo de mercancía llevara? Y ese otro parece un barco ruso o griego, tal vez chipriota. Acaso ahora en ese mismo instante un marinero mire desde el otro lado y contemple la fila de edificios en la que te encuentras, desde donde observas al atlántico. El marinero sale a tomar aire a la cubierta del barco y contempla a lo lejos el malecón, detrás hay una enorme carretera que da paso a los altos edificios que esconden en sus espaldas el resto de la ciudad; la selva borracha que se ahoga entre ruidos de coches y el murmullo pesado de miles de personas que quieren decir cosas. Una voz te llama desde la cocina, te preguntan si tomas el café con leche y azúcar a lo que respondes a ponpidei fur misin - no eso no, que no significa nada.
- Con un poco de leche y nada de azúcar por favor, oye una pregunta no tendrás por casualidad unos prismáticos - Sí, hay unos en la estantería del salón, ¿verdad que las vistas son magnificas? ¿Me dijiste con leche y azúcar no?
Al igual que ella no te oyó del todo bien lo referente al azúcar, tú tampoco la oyes bien pero lanzas dos perdidos - si, si- y te vuelves a concentrar en la empresa en la que estas absorto; sacar los prismáticos de su vieja funda de cuero negro. Se supone que después del café la fulgurante atracción sexual de ambos se vera cara a cara en la cama, donde ella ya tiene preparado los condones y unas sabanas limpias pues para eso habían quedado entre líneas y no para tomar café con azúcar, que no te gusta. Algo como quedamos y tomamos un (follamos con o sin azúcar) café. Es ella quien dirige la “conversación” mas tú te limitas a ingerir despacio el café y responder con si-si y los ah que interesante para perderte en el eidetismo absoluto de la suave textura de los prismáticos, el perfecto ensamblaje de hierro, cristal y cuero ¡perfectos! Perfectos también el brillo mágico de los lentes como de color agua con gasolina. También ésta presente el olor a viejo de los binoculares, los olores son muy importantes en general y ella huele a rosas. Ella hembra mantis devora hombres tal vez, prepara el terreno con un baile de apareamiento bastante descarado, que si una blusa con un gran escote, que si hablar de masajes y de más lindezas por el estilo que seguramente en otro momento te haría sentir el hombre más volátil de la tierra pero ahora estas en otro sitio. Antes de que ella mantis devora hombres tal vez, te diga de pasar a la habitación pues el café está mas que finiquitado y te sea difícil escapar, tendrás que planificar alguna treta para poder hacer lo que verdaderamente deseas ¿y tu que deseas? ¿Una buena mamada tal vez? ¿Unas cuantas posturas guarretas? ¿Un suave chupar y agarrar esas dos tetas? ¿Unas caricias tal vez? ¡No!, ¡amigo mió, no! tu deseo es bajar hacia la avenida marítima y perderte en los detalles de la geografía de todos esos buques con tu queridísimo amigo el señor prismático, justo antes de que el sol se esconda y no puedas…
A cuatro kilómetros de ahí el joven marinero que miraba la moderna urbe apenas hace unos veinte minutos se encuentra ahora recluido en su camarote con los pantalones bajados. La imagen de la cuidad le a evocado de algún modo el recuerdo de su novia, de su rusa novia, de su desnudo, de sus pies, del follar con ella, de sus labios, del morderle su culete, de los besos en el parque… En la intimidad del camarote y con una revista porno intenta desahogar la media erección que la cuidad le a causado. Comienza mirando la revista buscando unas hojas que le sirvan de inspiración. Para cuando las tiene delante y su polla esta tiesa, unos golpes en la puerta y una voz le interrumpen de su natural proceso. – ¡Dimitri! ¿Estas ahí? hay problemas con una válvula el la sala motores, algo urgente, el jefe que te presentes ya - ¡ya! ¡Ya voy! (Dimitri se levante de la cama y se sube los pantalones lentamente maldiciendo un sin fin de cosas) Entre tanto al otro lado de la historia en la barriga de ella mantis, un poco de mortecina corrida se va secando. Es esta la mejor respuesta que le has sabido dar a los que eran llamados, tus deseos.
JOHN TABLE.

3 oct. 2009

Un (diletante) Anagrama



Es un ostrón de pastaflora -le confiere trampa- saliéndole aire por las ranuras, mientras se va abriendo con el sonido de las naves al alunizar en la luna

Del molusco se asoma entre humo blanco de video-clip una bella mujer, es Venus desnuda.
Un alguien con frac que gasta barba con restos de espagueti se aproxima por detrás hacia Venus hostiandole la boca con una piedra que le rompe todos los
D
-I
--E
---N
----T
-----E
------S
-------(que no supo porque)
Dejándola convaleciente entre sollozos y mocos,
Entre sangre y trozos de dientes , para que se le hinchen convenientemente los labios entre tanto

Miramos desde lejos todo, ataviados con pelucas, tirria y barbas de postín entrando con risas en el primer plano que nos acompaña en un mover de cuellos hacia atrás y adelante bajo altas risas maléficas hoy toca cenar atún en lata.


Diletantemente John table.

ANAGRAMA


Un Anagrama
Pan de molde.
Barriga de pan.
Es crupier con rebanadas de pan, baraja rápido y todos migan.
Pan para hoy y hambre para mañana:
- Podemos coger un pan y desposeerlo de su miga y que meterás dentro
- Se me ocurre que podríamos hacer un hombrecito con la miga y después abrir el pan con un corte fino, se podría hacer con bisturí para que no se note tanto y meteríamos al hombre miga dentro.
- Lo siento ya me comí la miga.
Hijo puta. Last but not least.
John table.