26 mar 2019
28 oct 2018
8 oct 2018
1 oct 2018
31 dic 2017
1 jun 2017
3 may 2017
28 abr 2017
15 abr 2017
1 abr 2017
16 mar 2017
11 mar 2017
6 mar 2017
16 ago 2016
3 ago 2016
29 jul 2016
EXPLOSIÓN EN LA FÁBRICA DE PIROTECNIA epifóricamente AGITACIÓN DE LAS MARIPOSAS tropicales en los cajones DEL MUSEO, TAXONOMÍAS VARIAS Nuda Vida. Congruencia emocional.
En la zona del ser el antiesencialismo radical y la desestabilización de identidades es un método decolonial en la medida que las identidades se han exagerado como superiores (Grosfoguel, 2013) Pero allí donde las identidades son negadas, inferiorizadas o devaluadas por la colonialidad del poder, el "antiesencialismo" impide a los pueblos reconstruir sus identidades, sus saberes, sus formas de vida y sus conocimientos. Se convierte en parte del hecho colonial.
Descolonizar la rebeldía. Raúl Zibechi
4 jul 2016
2 jun 2016
29 may 2016
De
tipo atmosférico. El zumbido de las moscas en cercanidad con la
imagen de un ojo seco repleto de moscas, arcanas larvas bajo la
epidermis. Hiper saturación de perfume. Un barco atraviesa un
casquete polar evocando la idea de un grueso cristal blindado de una
entidad financiera reventado, aniquilado, superado.
El
buque o como “queramos llamarlo” recorre las calles abriéndose
paso entre escaparates cual casquete polar, queremos decir que
nuestras manos y centenares de moscas ya no se darán de bruces con
la dura transparencia. El niño extiende su brazo y se lleva dos
ricos pasteles con virutas de cristal, transparencias opresivas o
fresadoras salvajes. Nos debemos a esta imagen: bulbo casco en
fotolito mientras va dejando tras de si una estela de gruesos
cristales flotando a la deriba. Nos debemos a esta imagen. Da
3 may 2016
23 abr 2016
21 abr 2016
19 abr 2016
La pesca de la trucha en la calle de Eternidad
El estudiante de tercer año de ingeniería en la Universidad de Montana sacó la lata y troqueló un complicado dibujo de agujeros sobre el metal. Los agujeros dibujaban círculos cerrados sobre sí mismos, como un perro con una manguera de incendios en la boca.
Luego ató un cordel a la lata y se puso una enorme hueva de salmón y un trozo de queso suizo en la lata. Tras dos horas de fracaso íntimo y universal regresó a Missoula, Montana.
La mujer que viaja conmigo descubrió la mejor manera de capturar las carpitas. Utilizó un cazo grande que tenía en el fondo los restos de un remoto flan de vainilla. Puso el cazo en las aguas poco profundas de la orilla y de inmediato se congregaron centenares de carpitas. Luego, hipnotizados por el flan de vainilla, entraron como una cruzada infantil en el cazo. De una cazada obtuvo veinte carpitas. Llevó el cazo lleno de peces a la orilla y la niña estuvo jugando con dos pececitos durante una hora.
No perdimos de vista a la niña para asegurarnos de que sólo abusaba un poco de ellos. No queríamos que matase ninguno, porque era demasiado joven.
En vez de hacer un ruidito peludo, se adaptó enseguida a la diferencia que existe entre los animales y los peces (?) y pronto empezó a hacer un ruidito plateado.
Atrapó uuno de los pececitos con la mano y se quedó mirándolo un buen rato. Le quitamos el pez de la mano y lo volvimos a meter en el cazo. Al cabo de un rato, ella solita volvía a meterlos en el cazo.
Al final acabó aburriéndose. Volcó el cazo y una docena de pececitos cayó en la orilla entre aletazos. Juego de niños y juego de banqueros: una a una iba recogiendo aquellas cosita plateadas y las devolvía al cazo.
Dentro quedaba un poco de agua. A los peces les gustaba. Te dabas cuenta.
Cuando se cansó de los peces los devolvió al lago, y estaban todos vivos, pero nerviosos. Dudo mucho que vuelvan a querer flan de vainilla.
Richard Brautigan, La pesca de la trucha en América.
31 oct 2015
Bolas perfectas que nadie construyó
No hay ninguna posguerra.
Los necios llamabanpaz al simple alejarse del frente.
Los necios defendían la paz sosteniendo el brazo armado del
dinero.
Más allá de la primera duna, los enfrentamientos proseguían.
Garras de animales quiméricos hundidas en las carnes, el Cielo lleno
de acero y humos, culturas enteras extirpadas de la Tierra.
Los necios combatían contra los enemigos de hoy avituallando
a los de mañana.
Los necios hinchaban el pecho, hablaban delibertad, democracia, aquí en nuestro país, mientras comían el fruto de las razia y saqueos.
Defendían la civilización de sombras chinescas de dinosaurios.
Defendían el planeta de simulacros de asteroides.
Defendían la sombra chinesca de una civilización.
Defendían un simulacro de planeta.
Los necios llamaban
Los necios defendían la paz sosteniendo el brazo armado del
dinero.
Más allá de la primera duna, los enfrentamientos proseguían.
Garras de animales quiméricos hundidas en las carnes, el Cielo lleno
de acero y humos, culturas enteras extirpadas de la Tierra.
Los necios combatían contra los enemigos de hoy avituallando
a los de mañana.
Los necios hinchaban el pecho, hablaban de
Defendían la civilización de sombras chinescas de dinosaurios.
Defendían el planeta de simulacros de asteroides.
Defendían la sombra chinesca de una civilización.
Defendían un simulacro de planeta.
26 ago 2015
20 ago 2015
18 ago 2015
15 ago 2015
31 jul 2015
29 jul 2015
27 jul 2015
25 jul 2015
"Haya luz" y hubo luz oscureciendo la nombradía de aquél.
Falsamente
humilde te acuestas en la cama. Poco a poco el peso de los huesos va
en aumento y acabas por hundirte en la cama que simplemente te
asimila por completo cerrándose a tu paso, quedando un par de pliegues
como único vestigio. Un yunque en la cama, debajo de las
sabanas blancas arenas movedizas. Esa noche otros fornicaran en el
mismo lecho sobre el cual han de asentarse otros más- lo he dejado dicho- madre del río. Las cortinas movidas por el suave viento
del verano y de ti nada se sabrá, yo mismo. La sonata se repite-
Miren a esos dos, es tan fecundo-.
Daimonización en Stevens
La pollada de una madre majestuosa cavila
como si las abstracciones fueran, ellas mismas,
pormenores de una sublimidad relativa.
Esto no calma la mente de un poeta.
Es el sino que mora en la verdad.
Obedecemos los llamados persuasivos de nuestro fin.
Wallace Stevens
Wallace Stevens
15 jun 2015
Estirpe manufacturera
Tened preparo el ariete, esperanza redentora
Sed ateos de la mercancía dijo la estirpe de los manufactureros.
Manantial, sed tengo.
31 dic 2014
23 dic 2014
Ecolalia
Pensamiento/silencio/sonar de murcielago dibujando el mapa de la vida: Hermanos que encontráis bello cuando os viene de lejos...ecolalia.
Boca/sonido, habla: Hermanos que encontráis bello cuando os viene de lejos. Ecolalia.
3 jun 2014
21 may 2014
20 may 2014
Prositus contemplativos, desdén multitudinario, umbral paco.
Caminamos en círculo en la noche y somos consumidos por el fuego
En un mundo jodido y bastante loco. Uno va caminando por ahí y se inventa una filosofía para cenar. Pero antes de que te des cuenta, el cartero te trae el primer telegrama de que todos tus cerdos se han muerto de rabia, tu frac ha sido arrojado desde la torre Eiffel y tu ama de casa padece cáncer de huesos. Consultas sorprendido el fondo que te parece una buena inversión de capitales, entonces el mismo cartero te trae un telegrama según el cual todas tus gallinas han muerto de fiebre aftosa. Tu padre se cayó en la horca de remover el estiércol muriéndose de frío y tu madre reventó de pena a raíz de sus bodas de plata ( a lo mejor también se le había enganchado la sartén en las orejas, no lo sé). Esta es la vida, mi estimado amigo. Los días cambian como el movimiento de tus intestinos y tú, que tantas veces corriste el peligro de ahogarte con una espina de pescado, sigues con vida. Te escondes debajo de la colcha y canturreas una canción. Y quién sabe, no cantes victoria antes de hora, quizás el próximo día te vea sentado a la mesa, la pluma dispuesta, inclinada sobre tu nueva novela Chusma. ¡Quién sabe! Esto es el dadaísmo puro, señores míos. Si ese Tristan Tzara hubiera comprendido alguna vez una pizca del sentido que tiene esta famosa existencia que uno lleva a medio camino entre monos y chinches, no habría hecho del dadaísmo un arte abstracto. Habría entendido la farsa de todo el arte y de todas sus tendencias y se habría convertido en dadaísta. ¿Dondé han dejado su ironía estos señores interesados en figurar en una historia de la literatura?, ¿dónde esta el ojo que medio llora medio sonríe sobre el inmenso trastero y carnaval que es este mundo? Han perdido su autonomía detrás de los libros, la ambición de no ser aún tan famosos como Rabelais o Flaubert les ha quitado el valor de reírse- les queda anto por caminar, tanto por escribir, tanto por vivir. Rimbaud se lanzó al mar para llegar a nado a Sta.Helana. Rimbaud era un tipo cabal, ellos están sentados en los cafés y meditan sobre el camino más rápido para convertirse en un tipo cabal. Tienen un concepto académico de la vida- todos los literatos son alemanes; por eso nunca llegarán a la vida. Rimbaud, sí comprendió bien que la literatura y el arte son cosas muy sospechosas- lo bien que se vive en cambio como bajá o propietario de un burdel donde el crujir de las camas le canta a uno la canción del aumento de los ingresos.
Salir a la calle y disparar se ha convertido en una práctica tan común que ya no podemos imaginar el silencio. Escudados tras maletines y portafolios, siguiendo más el color de la flecha que el concepto, nos creemos en nuestro paseo urbano, como un zapping que siniestramente descubre la misma obnubilación detrás de cada recodo. También nos creemos inofensivos. Pero aunque no somos responsables de esa proyección de nosotros que poco a poco terminaremos tomando por más real que nuestra propia vivencia (será toda nuestra vivencia), participamos efectivamente como receptores en la formación del modelo. La inocencia que supone toda iluminación es hoy fulminada antes de haber podido ser experimentada. Si convenimos en que la evocación, que no metáfora, con que emprendí este texto, ha de ser comprendida como reprensentación de sí misma y contextuada por tanto dentro de un juego de lenguajes ( para qué ser artistas, si pudiéramos ser asesinos), cada uno de nosotros se halla en este terreno armado hasta los dientes y cada uno de nosotros es extremadamente vulnerable. Las calles de las ciudades modernas, y cualquier cuidad lo es hoy, están llenas de proyecciones del deseo que sólo conservan la estructura ósea del signo: su referencia a otra cosa. La búsqueda de una relación natural con el mundo, no mediada por la coerción del signo, se ha realizado en una relación no mediada con el signo, y en este marco existencial, definido por un rectángulo perfecto, se desarrolla en tres dimensiones la más fabulosa escabechina.
Salir a la calle y disparar se ha convertido en una práctica tan común que ya no podemos imaginar el silencio. Escudados tras maletines y portafolios, siguiendo más el color de la flecha que el concepto, nos creemos en nuestro paseo urbano, como un zapping que siniestramente descubre la misma obnubilación detrás de cada recodo. También nos creemos inofensivos. Pero aunque no somos responsables de esa proyección de nosotros que poco a poco terminaremos tomando por más real que nuestra propia vivencia (será toda nuestra vivencia), participamos efectivamente como receptores en la formación del modelo. La inocencia que supone toda iluminación es hoy fulminada antes de haber podido ser experimentada. Si convenimos en que la evocación, que no metáfora, con que emprendí este texto, ha de ser comprendida como reprensentación de sí misma y contextuada por tanto dentro de un juego de lenguajes ( para qué ser artistas, si pudiéramos ser asesinos), cada uno de nosotros se halla en este terreno armado hasta los dientes y cada uno de nosotros es extremadamente vulnerable. Las calles de las ciudades modernas, y cualquier cuidad lo es hoy, están llenas de proyecciones del deseo que sólo conservan la estructura ósea del signo: su referencia a otra cosa. La búsqueda de una relación natural con el mundo, no mediada por la coerción del signo, se ha realizado en una relación no mediada con el signo, y en este marco existencial, definido por un rectángulo perfecto, se desarrolla en tres dimensiones la más fabulosa escabechina.
El corpus más abundante de imágenes que pueblan nuestra experiencia, y el que produce ejemplos más impresionantes, no procede de la vida cotidiana, sino de un mundo de ideas no conceptualizadas del que extrae sus motivos la publicidad. Pueden distinguirse dentro del discurso publicitario numerosos recursos, juegos y estrategias que fueron las vanguardias artísticas las primeras en poner en escena. No aludo tan soló a prácticas formales, como el feliz acomodo que el collage y el fotomontaje han encontrado en las marquesinas de los autobuses o la manipulación sistemática del lenguaje codificado mediante descontextualización y utilización de eslogans. Voy incluso más allá de señalar una suerte de deriva impuesta en la suceción de motivos fragmentarios y en la modificación permanente del decorado urbano que introduce múltibles grietas en la realidad cotidiana: cada día tenemos que buscar el portal de nuestra casa entre imágenes cambiantes, hoy en unos pechos que recuerdo, quizá mañana tras una dentadura perfecta.
Y mi única finalidad al decir lo anterior ha sido incorporar la desesperación humana, sin la cual nada puede abonar aquella fe. Es imposible afirmar la primera y negar la segunda. Quien finja tal fe sin verdaderamente experimentar esta desesperación, no tardará en adquirir, a la vista de los avisados, el perfil del enemigo. Enemigo que habita al salir a la calle con un revólver en cada mano y, a ciegas, disparar cuanto se pueda contra la multitud. Quien nunca en la vida haya sentido ganas de acabar de este modo con el principio de degradación y embrutecimiento existente hoy en día, pertenece claramente a esa multitud y tiene la panza a la altura del disparo.
12 may 2014
3 abr 2014
28 ene 2014
La sombra de un Palo
Apago
el ordenador. Si es como yo creo que es, me pregunto que clase de
sueño sigue al apagar el ordenador, acaso dreame. Para cuando se
rompe se muere. Son enfundadas las esperanzas de que el código
binario salvara nuestros recuerdos aun cuando nos hayamos apagado. La
esperanza no es mía. Es sobre lo que sucede al acostarnos y al
apagar el ordenador. Se reorganizan las ideas dicen. No me interesa.
Me interesa el daño causado por las comparaciones. Por la
acumulación de capas. Rota la memoria, rotos. Un hijo abre el ojo.
No sabemos lo que sucede al escribir ni mucho menos cuya sombra tapa
y protege a los objetos, dentro las comparaciones, el rey
fagocitador, símiles , metáforas que le otorgamos al mundo. El
teclado habla, bla, bla, bla. Es rápido y astuto. Dice estar más
cerca de la punta de la lengua que de otros órganos. Borrón y
cuenta nueva dentro de lo que denunciamos y acrecentamos. Puerco
diccionario, obituario de una fluidez ajena al tacto y al oído
aplasta por siempre la comprensión. No es ni tan siguiera una rueda
fecunda, un ciclo que se repita, son miles de hojas que no saben
apenas de las otras hojas de los otros libros, de los no-libros, mal
masticar que se caen los dientes sin llegar a saber leer entre
lineas. Mi discurso se recrudece contra la patria que dice ser sólida
tierra de individualidades colectivas y no sé que juego de palabras
enfrentadas, para nada desnudas. Rotos los objetos de rotundos
significados, ya no vale eso. Si ni tan siguiera quiero decir que
romper objetos valga la pena por lo menos para la mente. Es el
viraje, escupir pus. Sugerir piel o querer agacharte ha oler el suelo.
Como si las imprentas antiguas, calientes de tinta mataran más que
nunca. Denuncio al anuncio. Ayer. No creo que nadie pueda explicar lo
del ordenador con frescura, dirán algo rítmico y científico para
que me vaya tranquilo y al marcharse desmotar el ordenador y buscar
en el, no sé tal vez palabras que no me hagan buscar nada, gusto metálico y
placas, ver de esa otra forma- Nadie sabe a donde van a parar los
detritus. Se paran en la mente, en la biblioteca infernal. Como si
narrar fuera hacerlo desde las fotos de varios colores recién
impresas, como si un oficio matara al otro confundiendo la voz con el
narrador el pensamiento con la idea. Revelarnos contra el sistema
nervioso dicen algunos. Laxa tarea, frases cortas con
acento sureño y mesianismo denunciador de lo perimetral sin apenas
odiar las chaquetas de pana. La base no es que este podrida es que
los que constatan su existencia la niegan, la definen. ¡Dejen paso
carajo, malditos ismos!
La sombra de un palo. Abás.
Aki.
31 dic 2013
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